El último rumor que circula por los mentideros políticos, es el nombramiento de Julio Rodríguez como nuevo ministro de Defensa. Seria una imposición de la izquierda radical.
De ser así, se plantearía un problema de indumentaria consistente , no ya en el cambio de chaqueta, sino del uniforme azul aviador al de quemar contenedores y nuevamente a la corbata. Claro que Julio está acostumbrado por haber sido alumno en la Academia General del Aire, que como en Zaragoza o en la Escuela Naval, es costumbre sufrida y admitida por los cadetes. Sobre todo por los antiguos, ahora la manga corta ha sustituido a la guerrera y la boina a la gorra de plato aliviando tanto cambio de uniforme.
Había que suavizar hasta la estética y americanizarnos un poco. Sustituir el viejo concepto contenido en “Estampa de Capitanes” por el de liderazgo, que a mi personalmente me preocupa.
Pero vamos a lo nuestro. Cuando se amnistió a los miembros de la UMD, la izquierda pidió la readmisión de los mismos en las Fuerzas Armadas y fueron los generales quienes se opusieron a ese proyecto, ganando la batalla ideológica y legal.
De manera que los generales cuando quieren se hacen oír.
Conocí a uno , para mí de infausto recuerdo, que cuando en reuniones reservadas, algún compañero se quejaba de la deriva lenta de la situación, decía “ Nuestro sindicato somos nosotros ( los generales)”.
Pues veamos si ahora se sigue la misma doctrina y alguien le dice a quien tenga que asesorar al jefe , que para muchos militares, que no todos claro, Julio el rojo no sería bienvenido.
Esperemos que tengan el mismo predicamento y aceptación que con el viejo asunto de la UMD.
Ahora parece que hay un manifiesto ya en circulación de generales y coroneles en el que muestran su preocupación por la situación política actual. Me imagino que Margarita ya estará revolviendo en el saco de los epitetos para lanzarlos a estos firmantes como hizo otrora cuando, en ocasión parecida, firmamos unos cuantos.
Yo personalmente tengo muchos sentimientos encontrados. Cada vez mas contradictorios.
Por un lado me pide el cuerpo que haga uso del más despreciativo de los silencios, el ya manido “que cada palo aguante su vela” y por otro me siento concernido por el artículo octavo de la Constitución.
Fluctúo. Anteayer en una televisión de derechas, quizá la que más, un individuo con un parche negro en el ojo a modo del pirata patapalo, hablaba con sorna y desprecio de quienes habían firmado ese manifiesto. Quien coño se creerán que son esos seudo presentadores para hablar con esas ínfulas?
Generalmente son personas de buena memoria y poco más. Luego piden dinero para poder seguir emitiendo.
No sé qué recorrido tendrá este derecho al pataleo ni quiero pronunciarme, tan sólo estoy henchido de satisfacción al ver que mi pueblo, ha reaccionado.
Los periodistas tienen que estar meditando, la gente ya les ha calado. ¡Por fin parió la burra mañanera!
Llevo años diciéndolo, sobre todo en los 80, cuando algunos me auguraban males infernales por atreverme a hablar.
¿Tú estás contento en el Ejército? Me preguntò en modo admonitorio aquel general de infausto recuerdo.
Dicen que Margarita se va. Tiene que estar abochornada como jurista y al haber conocido a personas de uniforme, ni mejores ni peores que otras , pero dispuestas a sacrificar sus vidas por juramentos que ni se comprenden , ni valoran. O si.
Como los tres guardias civiles sancionados por decir algo parecido.
Enfin, que Dios reparta suerte y que no nos silencien las RRSS, porque la gente no lee y solo ve televisión y ya sabemos como están las cosas. Luego se quejan.
Perdón por este post tan personal pero el comentario del pirata patapalo me ha encendido y aunque soy mayor sigo siendo de mecha corta.
He dicho mecha.
Un saludo.
Felipe García Casal. Coronel de Infantería ( R).
Artículo triste, por absolutamente certero.
Como la situación que estamos viviendo.
Firmé el anterior manifiesto… este me lo estoy pensando al recordar a un viejo coronel soldado en dos Guerras.
En los “años de plomo” cuando se prodigaron los funerales de generales en el Cuartel General del Ejército fue al primero (estaba allí destinado)
No volvió a ninguno más.
Cuando iba a su despacho un subordinado a decirle m, mi coronel, el general ha preguntado por Vd, le respondía:
Dígale al general que a rezar vayan las mujeres, que a mi me llame cuando sea para otra cosa.
El “Mando” conocía la respuesta, pero aquellos generales no tuvieron huevos para pedirle explicaciones.
Aquel ejemplo me viene hoy al recuerdo.
Nada extraño. Era mi padre qepd.
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Gracias Lorenzo
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No debe preocuparnos el cambio exterior o de uniforme, cómo dices, lo que debe ser preocupante es el cambio interior o el de las ideas y pensamientos..
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Gracias pardillin
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Hoy has tocado muchos puntos interesantes. Lo de Julio era para nota, digo era. Me gustaría saber quien es el Gral. de tan infausto recuerdo. Un abrazo
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Faura. Abrazo Mola.
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