Parece que el gobierno ha reactivado su plan iconoclasta sobre el Valle de los Caídos. La propia Carmen Calvo, otrora ministra y vicepresidenta en el ejecutivo Sánchez, admitió que habría que estudiar la posibilidad de que la Cruz fuera volada.
Ahora Carmen Calvo Poyato oficia como presidente del Consejo de Estado.
Nació en Cabra, pueblo que conoció de primera mano los bombardeos “republicanos” que devastaron con varios aparatos Tupolev rusos, a los egabrenses que intercambiaban sus cosas en un día de mercado.
Aquel suceso luctuoso e innecesario pasó al olvido mientras que el bombardeo de Guernica fue obscenamente exhibido como ejemplo de la barbarie “ fascista”.
Hubo más víctimas en Cabra que en Guernica, pero no tenía pintor. La polémica siguió desde el plano político y el pictórico: parece, según los estudiosos que el Guernica estaba dedicado al torero Sánchez Mejía.
Carmen Calvo debería poner mesura, más que atizar la duda y la zozobra de millones de españoles que vemos en la Cruz una forma de estar en la historia, en la vida y en el mundo.
Y no solo españoles.
Dejémonos de voladuras, que aquí todavía huele a Goma2 , y no volvamos a las andadas.
Porque, a lo que parece, no se trata de reivindicar la memoria de vencidos sino de herir a otros.
Cerca de treinta mil personas de un bando y otro reposan allí sin distinción de ideas ni rencores atávicos. Déjenlos estar.
Un partido que se dice socialdemócrata debe emplear otras argucias políticas. Desestabilizar al adversario es un arma política admitida pero siempre que no se pongan en cuestión bienes superiores como la paz y la convivencia.
Y si lo socios de gobierno son montaraces y vengativos, cambien de socios, como Marx(Groucho), cambiaba de principios y háganse a un lado. Es más honesto y prudente.
La escenografía de Sánchez en el Valle , ataviado como el “amigo de Balay”, es ridícula si no fuera amenazante y peligrosa.
Derriben ustedes la Cruz y no habrá campo ni pared en los que como por ensalmo, aparecerán cruces, por miles.
Y los del mandil, reflexionen, no jueguen con la mansedumbre de los creyentes y déjennos vivir en paz, que nosotros respetamos hasta a su dios sincrético..
Termino como empecé, citando a uno de los mejores novelistas del siglo XX, William Faulkner, que dejó escrito “las malas personas son fiables, nunca cambian”.
Y a mis admirados benedictinos , que combinen rezos y acción. Tiren por elevación y acudan a Roma, aunque pongo en duda el éxito del viaje. Francisco es un enigma.
Felipe García Casal . Coronel de Infantería ( R). felipegarciacasal@gmail.com