La trama rusa

El pasado día de San Juan escribí un artículo titulado “El extraño silencio (o inepcia) de cierto periodismo de investigación”.

Después de un extenso prólogo, señalaba como una rareza el “manto de silencio” de los medios, no todos afortunadamente, sobre asuntos de gran calado y que comprendo, encierran una sensibilidad especial.

De una manera más notoria , cuando los jueces y los políticos se baten en singular y extraño duelo bajo la égida de redacciones periodísticas o tribunales varios.

Y si rozan la política internacional y sus múltiples terminales e intereses, no digamos.

Hay que tener bemoles periodísticos y/o patrióticos para hurgar en casa ajena , sobre todo cuando ésta es tan poderosa que en un decir “jesús”, te puede arruinar la vida. Por vía indirecta o expedita.

La filmografía de oscuros personajes está repleta de ejemplos que me eximen de mayores explicaciones ( de las que, por otra parte, carezco )

El día de San Juan pasado, escribía sobre este asunto y me quejaba de la casi total ausencia de información sobre la injerencia de Rusia en el intento de defección y felonía demostradas por un buen número de independentistas catalanes.

¿Donde están, los “intrépidos infantes de la pluma, ¿Qué se fizieron”. Ni idea.

Pero a veces, como los hados de los que juntamos letras, están juguetones, resulta que nuestras quejas son inoportunas y carentes de cualquier valor periodístico.

Es el caso que me atañe directamente.

Y me ha informado el magnífico escritor y periodista Ramon Pérez-Maura, director de Opinión de El Debate, que ha escrito un artículo sobre el asunto que aquí trato.

Cita para ilustrarlo a otro escritor y periodista, muy vinculado otrora al diario “El País” y que a lo que parece, fue defenestrado en un proceso de “profilaxis” de la redacción del mencionado medio.

Su nombre, David Alandete, y ha escrito un libro publicado en “La esfera de los libros”, bajo el titulo de “La trama rusa”.

No lo he leído pero lo haré, para tener una opinión más sobre la posible injerencia y apoyo del oso ruso, en lo que pretendía ser un incipiente proceso de desmembración de España, iniciado por los desafectos y felones independentistas.

No sé si en el largo proceso judicial ha habido en algún momento la lectura del artículo 592 del Código Penal español donde queda negro sobre blanco, establecida una de las variantes del concepto de traición.

Como no soy jurista solo me queda la osadía del lego, pero entre osadía y silencio cobarde, pues….

Me gustaría también hablar con mi joven y docto colega Pedro Baños, para saber su opinión. Y la de la representante de la Asociación Profesional de la Magistratura que me encandila como persona y jurista.

Me quedaré con las ganas, pero aquí dejo mis dudas y recelos hacia quienes tienen que informar ( dentro de la prudencia, lo sé) y no dicen ni mu.

Si me matan el perro o me quedo catatonico por una dosis de polonio, hasta podría entenderlo.

Felipe Garcia Casal. Coronel de Infantería de la XXIX Promoción de la Academia General Militar.

felipegarciacasal@gmail.com

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