Apollardados

De lo más aprovechable en cuestión periodística este verano, cito a la posible ausencia del platò mañanero, de la inefable Terradillos a quien supongo, está “como Dios”, según diría ella misma en un alarde de finura a la que nos tiene acostumbrados.

Y digo, posible, porque estoy en pleno proceso de desintoxicación televisiva. Me encuentro mucho mejor.

La otra cuestión aprovechable, es que alguien ha puesto en circulación un adjetivo que merece sea incluido sin debate previo, en el docto acervo cultural de la RAE.

La atonía, el sentimiento moribundo y el relativismo político y moral de los españoles, caben en un solo adjetivo certero , que para sí hubieran querido Gracián o Quevedo. Apollardados.

Aquí ha pasado de todo, pero la dictadura de los medios de comunicación, inclementes e incesantes con la temperatura, la viruela del mono y Kamala Harris, hacen que los no pensantes, que son legión, ignoren o menosprecien lo que se cuece.

Pero, del apollardamiento de los españoles poco hay que decir.

El paradigma ha calado y ahí está campando por sus respetos: O estás conmigo o eres un fascista peligroso.

Pero el gran problema , no es solo España sino las instituciones europeas, sospechosas, y obedientes, a mi entender, de poderes que la subsumen sin encontrar oposición alguna.

La Comisión europea, con 27 comisarios, y comisiones como Defensa, Justicia , Interior y otras, no han dicho esta boca es mía, sobre el vodevil de Puigdemont que como un Houdini con flequillo, se escapa, vuelve y se vuelve a escapar.

La cosa , como dije en otro artículo, no tiene mayor recorrido. Aquí ha habido un pucherazo, político, judicial y policial.

Y Europa? Pues de vacaciones, pastueña, mansurrona y consentidora, como esposa que perdona al marido infiel, porque le da de comer.

No sé en manos de quienes estamos pero esto pinta mal.

Federalismo, NOM y Agenda 2030 están ahí. ¿ Y aquí? Pues no sé.

Empecemos por cambiar la ley D’Hondt y luego a por los medios de comunicación aparentemente imparciales, pero que no lo son. Hay que vivir, ¿ verdad?

Las imágenes de ciertos líderes , dada la situación actual, son obscenas. Pero el paradigma es la sonrisa, los abrazos, el guay del Paraguay. La preocupación, la critica, son para gente hosca de la derecha montaraz.

Ceuta colapsa, pero seguimos de viaje, de sonrisas varias y de mimetismo con la gente. Somos “uno más”, aunque no lo seamos.

“Mire los muros de la patria mía…” , aunque Quevedo pensara en otra cosa al escribir estos versos, no pertinentes, vienen al caso por similitud, por sentimiento.

Apollardados, güevones, pichaflojas…pero por lo menos no gobierna la derecha.

Felipe García Casal. Coronel de Infantería (R) XXIX Promoción de la Academia General Militar.

7 comentarios sobre “Apollardados

  1. ¡Cuanta razón amigo Felipe!

    ¿Para cuando el ¡desperta ferró!

    Por cierto, que hacía mucho tiempo que no leía o escuchaba el certero adjetivo de “apollardado” desde mi destino de capitán en Granada donde era de uso habitual al corregir… ¡estáis apollardados! al igual que el término “guarnío” por “agotado”

    En fin Felipe, ¿oiremos algún día el toque de generala o las campanas tocando arrebato?

    Dios lo quiera.

    Me gusta

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar