No se equivoque monseñor( Lalachus parte segunda)

Antaño, los papas, los reyes, incluso los obispos y párrocos evacuaban pragmáticas, leyes, cédulas, decretos y un sinfín de disposiciones de distinto rango según quien fuera la dignidad firmante.

Pero la cosa revestía importancia, a veces histórica, como las Leyes de Indias que supusieron un hermanamiento y respeto hacia los indios del virreinato, que no de las colonias.

Hasta un humilde párroco convocaba a los actos litúrgicos en una hojita llamada parroquial. Pero tenía cierto empaque y hacía su labor.

Ahora, monseñor Argüello, compatibilizando fe y ciencia ( vieja contradicción según algunos) se ha ido a Elon Musk y en X ha dicho que los perpetrantes del contradios de las uvas de la ira, “están equivocados” o un eufemismo semejante, que no recuerdo bien.

Que va monseñor, no se equivoque o no trate de pastelear ante su grey y sus enemigos seculares.

Sabían perfectamente lo que hacían.

Su ilustrísima sabrá, si trata de atemperar pulsiones o asegurar las dádivas del gobierno. Pero a veces es conveniente vivir en la pobreza evangélica y luchar por Cristo, allá donde este sea vilipendiado.

Usted dirá.

Recuerde que Jesús, siendo la mansedumbre hecha hombre, expulsó a latigazos a los mercaderes del templo.

Incluso hay un pasaje que no puedo citar literalmente, donde habla de la regurgitación de los “tímidos” de la boca del Padre.

Consulte el manido recuerdo a Chamberlain y Churchill.

Usted, además de latines, es hombre de leyes. Seguro que recuerda la relación epistolar entre ambos en tiempos duros. Acertó Churchill.

Mientras tanto, organizaciones laicas, de letrados, gente del común, les hacen el trabajo que, por pereza o “prudencia evangélica”, muchos de ustedes rehúsan y se conforman con cuatro líneas en una red social.

“Non praevalerunt”, pero no será por algunos prelados , que confunden, o no, prudencia con cobardía.

Mientras tanto, la obesa y demás espantajos humanos, felices y contentos porque en las zahúrdas maléficas, ya estan redactando contratos sustanciales y prolongados.

La maldad, a corto plazo, suele tener recompensa.

A corto.

Felipe García Casal. Militar y escritor.

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