Lucia Etxebarria y dos estrambotes finales.

Nunca reparé en la figura de Lucia Etxebarria (en adelante LE) por un prejuicio político.

Desconocía su ideología, pero sospechaba de su adscripción al enorme arco político de la izquierda. La razón era simple, porque la llevaban y traían de plató en plató.

Sería una rareza que tal periplo se hiciera con un escritor de “derechas”, que los hay.

Así pues, y pese a interesarme la literatura por la literatura, siempre tuve recelo por esta mujer que entre otros premios, le fueron otorgados el Planeta y el Nadal.

Caí una vez en la curiosidad al oír, que no escuchar, una queja amarga sobre el acoso en redes, pintadas e incluso intentos de agresión.

Aquello no me encajaba y me fui interesando por el personaje que, al parecer, tuvo la osadía de posicionarse sobre los cambios de sexo, género o como se llame, cuestión de tanta actualidad.

LE, al parecer tuvo amores lésbicos y heterosexuales, y de todos ellos pone el acento en los sentimientos más que lo puramente carnal.

No se vanagloria de nada.

Cuenta su versión pesimista sobre España, en la que ocupan lugar preferente, la incultura instalada en el poder, la inseguridad, la financiación indeseable de sindicatos y partidos etc

Ha pasado un verdadero martirio que duró siete años.

Enfrentarse al poder y a sus extensas terminales es lo que tiene.

Dice también que volvemos a los 80, que ella vivió en Bilbao y recuerda la contestación de una amiga cuando le preguntó si el atentado horrible de Hipercor tenía justificación.

“En las guerras pasan estas cosas”, contestó la rata inquirida.

Anestesia colectiva y poder “recogiendo nueces” del árbol movido. Arzallus dixit.

No sé si LE ha exagerado, pero viniendo su opinión de una mujer de izquierdas, antigua militante del PSOE, e intelectual, la cosa tiene su miga.

Parece ser que los/las haters le hacen pintadas diciendo que es TERF. Una nueva clasificación sexual que no entiendo y a la que no voy a prestar mayor atención porque la relación es tan extensa que, no cabría en dos artículos como el presente.

He ido a mi buscador particular y me explica ( para mí de forma abstrusa que significa ser TERF)

Revisando la biografía de LE , este buscador contesta a la pregunta de qué enfermedad ha padecido la escritora, de la siguiente manera “tiene cáncer por sus malos hábitos de vida, por déficits en el manejo de las emociones o por estrés”

Por lo visto,el derecho a la intimidad se preserva según de quien se trate el personaje.

Eso suponiendo que “los malos hábitos de vida”, respondan a la realidad y no a una venganza urdida por no sé quién y con la colaboración necesaria de algunos truhanes que transitan allá donde haya letra impresa, micrófonos o cámaras.

La cosa no tiene explicación.

Han intentado lapidarla en lo literario (plagiaria) , en lo psicológico y en lo moral.

Los estrambotes nada tienen que ver con LE, pero son dos curiosidades que, al parecer al periodismo patrio no les interesan demasiado.

El primero es la falta de noticias de la desaparición inicial del maletín con selenio75 y posteriormente encontrado.

La cosa tiene suficiente calado para que conozcamos, en la medida que la prudencia y el no alarmismo lo aconsejen, qué fallo hubo y quienes fueron los responsables.

A lo mejor hubo explicación y yo la desconozco por lo que pediría respetuoso perdón.

La segunda, que siempre reitero , es quien o quienes fueron los autores intelectuales del atentado a Vidal Quadras. Y el por qué.

“La mano fue de Bellido, el impulso fue real” De quien ha sido el “impulso”?

Felipe García Casal. Militar y escritor.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar