Breviario de ornitologia y Margarita Robles

Vaya por delante mi respeto a Margarita Robles, que salvo guiños innecesarios e improcedentes a las mujeres militares, me parece que es respetuosa con la institución que preside políticamente.

La presidencia efectiva corresponde a SM y la técnica al JEMAD.

Pero siempre he tenido la impresión, que junto a su formación jurídica de nivel, presenta modos de persona respetuosa, cosa muy de agradecer después de haber padecido las ínfulas de ministros que no querían a las Fuerzas Armadas, ni se preocupaban por entenderlas, ni las respetaban.

Así pues, creo que es un contradios tildar a Margarita de pájara.

Sánchez sabrá a qué se debe semejante exabrupto. Y sobre todo por qué no la cesó, si la información a su alcance ( la de Sánchez), daba razón a ese epíteto tan español y tan descalificador.

Es posible, pura elucubración, que si el departamento encargado de la reserva y custodia de las comunicaciones , dependiente de Robles, falló, haya un resquemor personal.

Los pájaros han dado mucho juego, en la poesía, en la música, también en la heráldica, pero como decíamos, también en las germanías y las pullas.

Ha habido canciones preciosas en las que los pájaros ocupaban sitio preferente, versos inolvidables, como los dedicados por un autor para mí desconocido y que narra el amor de un colibrí por una flor, hasta el punto de dar la vida por ella. Silvio Rodríguez es uno de sus intérpretes.

También en músicas reivindicativas, muy del gusto de Elfidio, alma mater de Sabandeños. Solo les canso con un verso, “aquel pequeño cantor, que cantaba entre barrotes, rompió su jaula y voló….”

Forma parte de “Folias de libertad” .

Hubo una época, ya en democracia, que se cantaba mucho a la libertad, tanto que hemos llegado hasta aquí. Ustedes juzgarán.

Los pájaros también han servido para reflejar la opinión que se tiene de ciertos políticos. Por ejemplo, dos de los antecesores de Margarita eran motejados acudiendo al parque ornitológico: Narciso Serra, como el pájaro bobo y José Bono, como el más genérico y castizo de “ menudo pájaro”

No hay que alarmarse, este síndrome del insulto cibernético es una majadería, una nimiedad en el mundo de la política, una cortina de humo para ocultar la gangrena que va consumiendo nuestro país a pasos cada vez más agigantados.

En todos los partidos hay navajeos.

“El que más chifle, capador” se decía en uno que yo conocí de primera mano. Era todo un tratado de arribismo, un epítome del “Libro del buen trepar”

Margarita ha sido y es una ministra precaria porque pende sobre ella el deseo íntimo de Sánchez de eliminar su ministerio, aunque, ¡oh paradoja! ahora se ve obligado a incrementar el presupuesto de ese grano en su culo de excelso político.

Yo, al ver al JEMAD, tirando un córner cuando acude a una reunión de politicos, como si fuera un invitado de piedra, me llevan los demonios.

Otras veces, veo a un auditorio militar aplaudiendo la entrada de un general que va a impartir una conferencia sobre liderazgo y me quedo estupefacto.

Claro que la edad hace estragos y los usos y costumbres son otros y hay que adaptarse.

Tampoco debemos preocuparnos mucho por Margarita, que se consuela diciendo que lo dicho por Sánchez, fue hace mucho tiempo.

El que no se consuela….

Felipe García Casal. Militar y escritor.

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