Lo correcto sería anteponer su denominación administrativa, pero es difícil para mí discernir entre corporación, ente y quizá otras denominaciones que desconozco.
Así pues, me quedo con RTVE, de soltera, la tele, como en término feliz acuñó, creo recordar Alfonso Osorio, al referirse a Cantabria, antaño Santander.
Sea lo que fuere, es una empresa con fines lúdicos, culturales y supuestamente honestos. Con capital público, de todos.
Es decir, cuando toma partido en ámbito político, debe dejar muy claro que lo hace en nombre de unos cuantos y que su sentir no refleja la opinión de todos los españoles.
Fiel a mi costumbre de saber quien está detrás de cada cosa, me informé sobre el presidente de la corporación .
Me topé con una entrevista vistosa y ahí lo dejo.
Meter las narices en Gaza, es aventurado y puede tener un sesgo de consecuencias indeseables para todo un país y no solo para la “corporación”
Además, resulta obsceno mezclar muerte y un espectáculo cada vez más artificial, en el que se hace gala de opciones sexuales que a nadie , o casi, interesan.
Desde el punto de vista práctico, hemos de tener en cuenta que Israel, como acertadamente decía un entrevistado por Pedro Baños, Israel decíamos, debe de poseer como oro en paño en tumba de Abraham, el software Pegasus que puede ocasionar la muerte política de un político de primer nivel. Primerísimo.
¿Donde ha quedado la sinergia política? ¿Y el ministro del ramo que controla RTVE?
A no ser que todo sea un bluf y el citado software solo sirva para escuchar a Esther y Abby Ofarin. Los lectores séniors, me entenderán.
En un pueblo de La Coruña, un alcalde comunista, un don Peppone, sin D. Camilo que le tosa, lanza de vez en cuando diatribas contra los judíos.
El día menos pensado, se retrotrae a la primera República y declara la guerra a Israel, como Cartagena a Murcia.
Gaza es una tristeza, que empezó con la barbarie de Hamas asesinando en un ataque no detectado oportunamente por el Mossad, que conocía el QUE, pero no el CUANDO. Y ahí fallaron estrepitosamente.
Las consecuencias las conocemos todos.
A Gaza, le ocurre algo semejante a lo que pasaba en las provincias vascongadas. Los encargados de acabar con Hamas y ETA, no se movieron, solo, en el caso español, después del asesinato de Miguel Angel Blanco, y por orden de la televisión, el “pueblo” se lanzó a la calle.
Todo muy turbio.
En el caso de Miguel Ángel, la televisión acertó, supongo que por orden superior ¿ Y en este caso? Pues no lo sé, toda medida política puede tener su némesis, por una parte los del pañuelo palestino te siguen otorgando apoyo, pero los señalados pueden tomar nota, y los hijos de Abraham , cuando toman nota, nada tienen que envidiar a la epigrafia de las Tablas de la ley
Hoy he visto una entrevista a Esperanza Aguirre que me ha gustado, porque culpa con claridad a Mariano de la división de la derecha, y por otra parte, me ha dejado perplejo cuando el periodista le pregunta textualmente que cuando “se jodió la derecha” sic.
Está visto que yo ya estoy en otro mundo, un mundo donde pueda volver a ver como Massiel gana Eurovision, con su vestido corto y los brazos pegados al cuerpo.
Esta, sí que era una ovetense de raza y que no escondía sus preferencias políticas.
Gracias por tu ondear de bandera Melody. Sin complejos.
Felipe García Casal. Militar y escritor.