Si los etarras, arrepentidos o no, del aparato logístico, informativo o de los de pistola humeante o ¡cómo olvidar! los que asesinaban niños en sus cunas, o herederos de aquella chusma, se han negado a ser devueltos a su batzoki conspirativo, en un avión militar, pues…. bendito sea Dios.
Y nótese que no digo expatriados, porque ni su patria es la mía (si tienen), ni la mía es la suya.
El Ejército del Aire ( soy preconciliar) se ha ahorrado una fumigación.
Esas ratas, como buenos discípulos de Stalin entreverados con aldeanismo de campanario racista, han hecho un último, por el momento, favor a su causa, mostrando su rechazo a lo militar, que siempre les ha vencido en el lugar donde se miden las gonadas, en el campo de batalla.
La cosa no es nueva, cuando nuestros guardias y policías detenían comandos hasta dejar a ETA con las vergüenzas al aire, decían haber “confesado” bajo coacción.
Incluso los menos iletrados mencionaban al dominico Torquemada.
Así pues, siempre hacen un último servicio a su putrefacta y purulenta causa.
Lo malo, también, de este triste asunto es que bajo la especie de conservar la paz y templar gaitas, estamos perdiendo la guerra de los principios, que algunos considerarán que es una guerra de gente simple.
Y quizá no se equivoquen. La simpleza de los principios va mas allá de la declaración de intenciones y se lleva como una losa hasta que entregas la pelleja.
Pero para eso no hay solución, Sì tienes principios te jodes y pencas con tu manera de sentir y pensar, aunque esto se nos sea negado. Como la inteligencia, que algunos confunden con la astucia.
Claro que “no será tan listo el zorro cuando todo el mundo lo conoce”
Trump, baila mal, es anaranjado y los de derechas españoles son “ trumpistas”
A los brujos de las palabras esta vez la hechicería les ha salido mal : ha salido indemne de dos atentados, premio Nobel de la Paz ( no sé si propuesto o concedido), y aclamado por miles de árabes y judíos que, al menos de momento, empiezan a respirar vida.
Obama tenía swing cuando bailaba con Michelle, era simpático y si no recuerdo mal, le concedieron el mismo Nobel y a continuación participó en siete conflictos.
Así es la vida; los medios de comunicación, siempre pendientes de la cabra de La Legión, de Thumberg y Colau.
Y como no ¡ de los corrillos!
Por cierto, echamos de menos a aquel narrador ya vetusto, de la parada militar, que ironizaba estúpidamente con las chirimias de Regulares y ahora tenemos que aguantar a Fortes que echa su cuarto a espadas recordando que un asistente al acto, de derechas claro, está en entredicho.
Hay que tener cuajo.
No sabemos si el avión de líneas civiles ha sido fumigado o no. Este es un país buenista, no como algunos europeos que hasta les cobran a los pacifistas el billete de vuelta.
Son unos facciosos.
Felipe García Casal . Coronel ( R )