Cayetana, el Rey, los salvapatrias y el vacío.

Cayetana es una mujer fuerte, leída y escribida en el campus de Oxford, lo que otorga un aval de por vida.

También valiente, porque nada contracorriente en defensa del que lo necesite aunque sea un rival político.

La he visto apoyar con argumentos a Santiago Abascal, cuando la casi totalidad de la prensa y una parte importante de los políticos, pretendían ponerle el cencerro de los apestados, para así destruirlo psicológicamente y desanimar a sus votantes .

Pero Abascal que vivió mirando los bajos de los vehículos familiares buscando el paquete mortal, no se arredró, ni ante el maltrato de entrevistadores ruines ni ante plumas maléficas ni ante gente próxima en lo político que solo tratan de aritmética electoral y no de cuestiones sentimentales y patrióticas.

Cayetana hizo preguntas clave al Congreso y no obtuvo respuesta porque no podía haberla.

Ni sangre, ni malversación, ni nepotismo, ni simonia de cargos varios.

Bien pues por Cayetana.

Pero da la impresión que siendo inteligente como es, se ha dado cuenta que el nonato ha salido adelante y no es que ya no necesite ayuda sino que se ha convertido en un rival político de fuste que ahorma al Partido Popular dejándole que gobierne bajo condiciones.

O ha sido una reflexión personal, y/o le han hecho una “corrección fraterna”

Y ahora, en el Foro de Debate de la Fundación Sargadelos de Ribadeo ha hecho un discurso elusivo en el nombrar pero claro para quien tenga curiosidad analítica o simplemente se interese por la política española.

Y habló de quienes atacan a la Corona, asomándose a la tentación del abismo, cosa frívola, peligrosa y destructiva, erigiéndose en salvapatrias contra el Estado, la España constitucional.

Entrecomillen ustedes.

Cayetana no puede impedir que haya compatriotas decepcionados y que voten a la opción que consideren mejor, sin asomarse a ningún abismo ni afán destructivo.

Cayetana es también francesa y debería saber, y sabe, que el liberalismo aunque nacido con el impulso del inglés Locke, recibió el empujón de Francia y todo ello, como casi siempre, bajo la primigenia iluminación de la escuela de Salamanca.

El hombre, su libertad, en el centro de la política.

Es cierto, no obstante, que la Corona debe abdicar derechos en cuestiones menudas , pero en cuestiones importantes y de conciencia debe al menos, moderar, tal y como establece la Constitución del 78.

Y una de las acepciones de la “moderación” consiste en sentar a su real mesa a los inmoderados y llamarlos, educadamente, a capítulo.

Acción libérrima de la que no se puede privar ni a un Rey.

Nadie quiere, salvo los de siempre, mover la silla a SM. Lo que ocurre es que hay cansancio, atonía y desconcierto.

Se habla de modificar la Constitución por anticuada, pues podríamos empezar por eliminar el artículo 62 que obliga al Rey a sancionar con su firma lo que emana de la representación popular y cambiar dicha obligación por el simple ejercicio de estampar un Visto Bueno.

Así nos quedaríamos más tranquilos al colegir ,que da fe, aunque discrepe. O no.

Nadie quiere abismos, pero no pidamos cerrazones ni aceptemos, con Anderson, que el Rey está vestido aunque se pasee desnudo.

Hay partidos y que han surgido, no como experimento político y malévolo para dividir a la derecha, sino porque hay algo que no llena, que preocupa y que ven a dos facciones aparentemente antagónicas pero que se abrazan en Bruselas o que lucen el rosco en la solapa, por cierto igual que SM en ocasiones.

Pero no hay ninguna maquinación encubierta, al menos que yo sepa, ni deseos de “ir a Zarzuela si se diera el caso” como amenazó aquel secretario de Estado comunista en una ocasión.

No se ayuda a la causa monárquica, aplaudiendo frenéticamente.

Cayetana es joven y quizá no recuerde los ditirambos al rey emérito que lo condujeron al desastre personal y casi nacional, a quien se acusa ya descaradamente de haber consentido el “putch” de 1981.

La República es una opción, aunque las dos experiencias hayan sido traumáticas, pero quien la anhele no debe ser considerado un ser un ser peligroso.

Como tampoco quienes dentro de esta forma de Estado quieran otro proceder del Rey, que sin quebrar la neutralidad política modere, aliente y constituya un referente de compromiso con la historia de España.

Que por cierto, señora Álvarez de Toledo, marquesa de Casa Fuerte, usted sabe que la historia de España comienza mucho antes del 75, con Augsburgos y Borbones por decision estos últimos de aquel rey sin potencia “coeundi” o simplemente de espermatozoides distraídos.

Entienda usted las críticas a SM como higiene democrática, sin ánimos de salvar nada pero vigilantes y atentos a los vendepatrias. Que los hay.

Termino, el cardenal arzobispo de Madrid, hombre menudo con flequillito y barbita coqueta, acaba de firmar, como un Witiza con ropon , el cambio o resignificacion del Valle de los Caídos.

Cayetana, en este asunto SM podría poner el mingo sobre la mesa. Por ejemplo.

PS Dicese de poner el mingo, esforzarse para sacar algo adelante. Nada “frívolo, peligroso o destructivo” por mi parte.

Felipe García Casal . Coronel ( R )

2 comentarios sobre “Cayetana, el Rey, los salvapatrias y el vacío.

  1. S.M. Felipe VI se está comiendo “el marrón” que le dejó su augusto padre.

    Cuando quiso restaurar la monarquía, en lugar de instaurar la nueva monarquía prevista en la Constitución de 1966 que había jurado.

    En su reciente libro de memorias, S.M. el Rey emérito se queja de que el actual Gobierno, Presidente y ministros, incumplen la Constitución de 1978 que han jurado….

    ”No te acerques, que me tiznas, dijo la sartén al cazo”

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