Patriotismo sobrevenido

Patriotismo sobrevenido

Me dicen que está en embrión una plataforma, platajuntacomo en la Transición o think tank, ante la situación que se está viviendo en la política española. Aunque no he leído la noticia en su totalidad, me soplan que hay nombres de fuste como el de un ilustre regidor municipal y jefe de legación ante la antañona Santa Sede.

Esto está muy bien, siempre he abogado por aunar esfuerzos o luchar en solitario si fuera menester. Lo hice en los ochenta cuando el Gran Hermano veía involucionistas por doquier y había que emplear circunloquios, metáforas y arabescos para que no llamaran de madrugada y pudieras encontrarte con alguien que no era el lechero, como gustan de decir los anglosajones para describir su concepto de libertad.

Así que bienvenido ese esfuerzo intelectual y político, en forma de grupo de opinión. Creo que Mayor Oreja, María San Gil y otros lideran uno de nombre Nius, o algo así.

Es curioso observar el afán patriótico que parece renacer en la sociedad española, a mí ya me da un poco igual y no porque me considere ciudadano del mundo que es cosa que nunca entendí y menos cuando un ilustre vecino de Navalmoral de la Mata, con barba, trenka y El País bajo el brazo, enfatizaba su ciudadanía universal. 

Lo de Navalmoral de la Mata es una ligereza, lo sé.

Pero es que la situación en los ochenta era igual o peor, aquí morían por sobredosis de goma2, gente todos los días. Pero había una tranquilidad colectiva porque solían entregar la pelleja gente de uniforme y eso entraba dentro del sueldo como dijo un cerdo con corbata y pelo engominado a lo Rodolfo Valentino.

En las zahúrdas de algún ministerio o por valija diplomática proveniente de algún laboratorio social se inventaron aquello de “ rechazamos la violencia, venga de donde venga” y los “hunos(sic) y los otros”. Así que el personal estaba centrado y se sentía seguro y en el fondo se la pelaba un poco el asunto. Coño, otro atentado. Pero de ahí no pasaba la cosa.

Pero los pensadores del mal que son astutos y se fijaban en todo, como los curas de antes, se dieron cuenta que asesinar gente de uniforme no salía a cuenta. Y empezaron a matar gente del común y ay amigo ahí la cosa empezó a cambiar. No por patriotismo que eso era una entelequia trasnochada, sino porque lo de andar mirando los bajos del coche cada mañana era un engorro.

Qué ocurre ahora? Hay un tsunami patriótico o hay acojono al comunismo que tiene la inveterada costumbre de ir a la cartera ajena?. Me temo que lo segundo.

A la gente les mentas Cuba o Venezuela y se les muda la color.

Fui a oir a Paco Vazquez en una alocución en la que glosó las bondades de la Constitución del 78. Nada nuevo, buena voz, gesto de tribuno, argumentos de peso.

Ahora le veo mucho por el cafetín, supongo que dando forma a su proyecto. Le deseo suerte, la va a necesitar. O se compran medios de comunicación que combatan a la actual podredumbre informativa o no hay nada que hacer.

Usted me dirá recordando el paso del Estrecho con los humildes bous que “hicieron su labor”. Pues sí ,pero si podemos empezar por el NYT o el Post, mejor.

Hay que invertir, no queda otra.

Un señor, RYSZARD KAPUSCINSKi, dejó escrito “Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante”

Y ahora les dejo que voy a ver a Jorge Javier.

5 comentarios sobre “Patriotismo sobrevenido

  1. Lo de aunar esfuerzos,es necesario para cualquier acción de conjunto. Hasta nuestro partero necesita de la ayuda de otros diez para conseguir su objetivo,sobre todo para ese sentimiento patrio que adivinas renacer.

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