Vaivenes sociales

Hoy debería hablar de ayer, pero afortunadamente, ayer ya fue. He paseado con cierta donosura, silbando y mirando a las mujeres sin asomo de miedo. Como casi siempre.

Todo ha quedado dicho, gritado y escrito a colores varios, en una performance urbana, amenizada por jóvenes que aporreabantambores inmensos a la par que abrían sus piernas y se balanceaban rítmicamente. Incluso atisbé al mismísimo Carlinhos Brown.

Lo dicho, ya pasó.

Cambio de asunto. Nunca me han gustado los letrados estrella, con sombreros de ala ancha, corbatas de seda y pelo casual. Me parecían abogados del Nueva York de los noventa, sin escrúpulos, tiburones, mas preocupados por sus minutas y por las cámaras de televisión que por ejercer con rectitud su sagrado ministerio.

Hollywood, como siempre, se ha encargado de popularizarlos. Y nunca sabremos, yo al menos, si Hollywood, imita a la calle o la calle imita a Hollywood.

Con los jueces me ocurre otro tanto. Había uno que salía de la judicatura y entraba en política, salía de la política y entraba en la judicatura. Hombre de voz atiplada, ojos quizá miopes y enfervorizado bailador de sevillanas. 

El resto de magistrados no partió peras con nuestro héroe, que de la noche a la mañana abandono ropones y puñetas y dejó de administrar justicia. Dios aprieta pero no ahoga.

La némesis de este señor pudiera ser el juez Calatayud, por el que siento simpatía. Le oigo hablar y parece que estoy oyendo a José Mota. Empleo el verbo oír a sabiendas, los periodistas ya nunca oyen siempre escuchan. Han proscrito el verbo oír, será un verbo fascista, vaya usted a saber.

El juez Calatayud, que ejerce en un juzgado de menores de Granada, es manchego de nacimiento y se le entiende todo. Llano, tirando a campechano (no piensen mal, por favor ) nos dice cosas sencillas sobre la juventud actual a la que conoce bien. No es político, por lo cual no es demagogo. Si quiere usted un hijo delincuente, dele cuanto pida. Dice cosas así, por lo que yo lo admiro.

Hay otro juez, gallego, Vázquez Taín , que va mucho a la tele y también es de la escuela de Calatayud. Se le entiende todo, tiene mucho prestigio y hasta hace olvidar su desaliño, propio de una verbena de Orense de los sesenta. Se hace querer Taín.

Pero, siempre hay un pero, Calatayud, nuestro primer juez, es mortal y también se equivoca.

Propugna, una mili (sic) de cuatro meses. Cree que así los jóvenes sufrirán una transformación freudiana, que les ayudará a ser mejores personas y ciudadanos.

Pero el caso es que el Ejercito, las Fuerzas Armadas, no son un campamento de la OJE, en el que, al calorcito del fuego de campamento, se canta Montañas Nevadas o La Internacional, que ahora sería lo propio.

La misión de las Fuerzas Armadas viene establecida en la parte dogmática de la Constitución en su artículo octavo. Y no impone la formación de nadie. Que cada palo aguante su vela.

Si hay inseguridad en las calles, agresiones a profesores, faltas de respeto y un larguísimo etc., que sea la propia sociedad civil la que arregle el desafuero. Modifiquen los legisladores el Código Penal endureciendo las penas, rebajando la edad penal, haciendo responsables subsidiarios a los papás ( recordemos el final de la kale borroka). Autobús quemado, autobús que pagaban los papás. Se acabó el asunto.

La familia, la escuela, la universidad, son los que tienen que formar a los futuros bárbaros.

Sanchez, la izquierda moderada, se presentó la posibilidad de suprimir el ministerio de Defensa, la izquierda radical odia al Ejercito (servicio Militar, secuestro legal ; pajaritos pio pio, militares pum pum ). 

A la derechona le importan un rábano y hacen chascarrillos de cuando engañaban al sargento. Otros se buscaban como Moliere, enfermedades imaginarias para no hacer el servicio militar.

Saben ustedes cual es el salario de un soldado que conduce un carro de combate, de un radarista de una fragata, de un mecánico de un Eurofigther? O de un soldado en Afganistán , en Irak, en Mali; en el Sahel? Ole Aznar y sus guevos (con dieresis), por suprimir el servicio militar obligatorio, aunque fuera obligado para sacar adelante unos presupuesto con la ayuda de Jorge Pujol.

Las encuestas sitúan a las Fuerzas Armadas en los primeros puestos de valoración de los españoles. Yo, como los marines americanos, no quiero cariño, solo respeto.

Nada de mili(sic) de cuatro meses. Nada de mili, que cada palo aguante su vela.

No tengo espacio, otro día les mostraré todas las misiones internacionales de nuestras Fuerzas Armadas y que alguien que firma como Jana, tiene el acierto de recordar. Claro que, silencio sepulcral, a la espera de un lio amoroso entre un cabo y una sargento. Eso llenará portadas.

En Europa andan a tiros. Acojona eh burguesitos?

Buenas noches amigos y perdón por el desahogo.

4 comentarios sobre “

  1. Amigo Pipe…¿Sabes que opino?
    Recuerdas aquel chiste que al niño malo le dejan Lo Reyes de Oriente un paquete de caca de equino ,por eso,por ser malo?..y el optimismo de su carácter hace preguntar..¿papa,donde restá el caballo? ¿papa,donde restá el caballo?

    Yo Intento ser optimista; aunque me cuesta horrores .Por ello prefiero un poco de algo a un mucho de nada.

    Esto va en relación a aquello que significó la supresión del servicio militar y que todo un Juez de esa categoría del Calatayud abogue por esa “mili” aunque sea de 4 meses.
    De acuerdo contigo, que supone poco tiempo para adiestrar a un soldado en condiciones, pero aunque solo haya tiempo para enseñarles un poco de disciplina,armamento y su uso, cuidados a otros y a si mismo y otras cositas…quizás poquitas, pero importantísimas en su devenir como autoprotección a el y a los suyos, a su grupo y a su tierra…,yo me animaría y enseguida preguntaría como el niño malo, a consecuencia de mi optimismo y elevación de moral:¿donde está ese compañero/a soldado? ¿donde está ese amigo/a soldado?

    Repito…que si 30 años no es nada,como reza la canción , a lo mejor, 4 meses ,por supuesto,no dedicado a educar ,pues estos soldados quizás ya vendrían mejores en ese menester por el respeto que les infundiría el mero echo de nombrar la palabra MILI.

    Pues si, dales 4 meses, con sus respectivos descansos…de retreta a diana…(si eso fuera preciso o necesario) enseñándoles orden cerrado,armamento básico,instrucción de combate suficiente para sobrevivir y sentido del porque y el para que de las cosas , que su amor a su terruño, a la amistad del compañero, a la protección al mismo y a las causas comunes en esa aventura de “solo 4 meses.”..les vendría muy bien bien …Repito. Poco tiempo,pero menos es nada.

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