Querido Eduardo, sí hay militares valientes.

Comienzo casi con un ditirambo a la figura de tu padre, Rafael, a quien leí y luego releí, al elevarlo Francisco Umbral a la categoría de gran autor de posguerra; en el caso de Rafael, dentro del ámbito falangista.

No le dolieron prendas a Umbral, rojo a su manera y prototipo de los “sabinas”que vendrían después y alabado sea Dios.

Alférez provisional y cadaver efectivo, murió fiel a sus principios y dejando un legado literario digno de recuperar; sobre todo ahora que empiezan a arrumbarse en el desván de las vergüenzas, los miedos a que nos cataloguen de cadáveres civiles. Como aquellos esclavos romanos que tenían consideración de cosas o semovientes.

Resultó, que de tu padre se dijo que tenía un estilo cuartelero pero de indudable calidad. Lo del estilo cuartelero suelen excretarlo aquellos que chirrían cuando alguien se atreve a escribir con claridad y sin omitir palabras malsonantes, como los personajes de Cela. Y si se habla de lo castrense, más.

Me leí hasta desgastar el viejo papel, “Diccionario para un macuto”; “Eugenio o la proclamación de la primavera”, también como no, “Plaza del Castillo”.

Hay que ocultar en un manto de silencio lo que molesta, lo que no gusta. Si no hablas de ello o lo eliminas de televisión, no existe.

Rafael, tu padre, fue un outsider distinguido de la literatura y también flagelo de la política chaquetera, que ya irrumpía con todo su vergonzante empuje , recién muerto el “dictador”.

Por un artículo de tu padre, la fiscalía ordenó el secuestro del diario El Alcázar en noviembre de 1979; el artículo se titulaba La Tuerca y en él manifestaba su repudio al secuestro de Javier Rupérez ,de UCD, y a la parte de culpa que pudiera tener el gobierno de entonces.

Joaquín Aguirre Bellver, también se manifestó en el mismo sentido.

Esto de secuestrar medios de comunicación no era algo novedoso. Azaña había ordenado en su momento el cierre de 100 periódicos de derechas. Supongo que haciendo uso de la Ley de defensa de la República, aunque de esto último no estoy seguro. De la ley a aplicar digo; del cierre no tengo ninguna duda y ahí están las hemerotecas.

Si hago este prólogo un tanto extenso y fuera del contexto del titulo es para mitigar el rejón que inevitablemente tengo que ponerte. Admiré la literatura y reciedumbre de buen navarro que adornaban a tu padre y también a ti , digno sucesor y peleador infatigable como buen patriota que eres.

Pero en esta ocasión te equivocas. Tus manifestaciones a Cake Minuesa, creo que era Cake Minuesa quien te entrevistaba, adolecen de acierto en parte de ellas.

Es verdad que la situación de nuestra patria es poco menos que precaria, con una interpretación laxa de la Constitución y con delincuentes como escribanos de sangre , algunos, con el coche encendido y el maletero abierto para introducir a quien le venga en gana. Como hicieron en su dia con el pobre Javier Rupérez. Y con otros.

Pero es inevitable recordar que a este señor trastornado por el poder, le han votado más de siete millones de españoles. Quizá engañados, pero le votaron.

Cuando en los años de hierro moría asesinada gente todos los días y alguien dio un golpe de estado, a los pocos días una enorme manifestación recorría la Castellana, creo recordar, con una pancarta en la que se podía leer: Libertad. Nadie defendió a los golpistas, si acaso algún letrado con agallas y poco más.

Y tú ahora tildas a los militares de cobardes. Qué sugieres y , por favor, haz que la sugerencia sea entendible.

Yo siento lo mismo que tú, Eduardo, pero en cuestiones de gònadas y menudillos hay que ir con cuidado. Aquí se liò la de Dios es Cristo porque el Ejercito se dividió y el Alzamiento fracasó en su primer intento.

Creo que las Fuerzas Armadas están dolidas y vacunadas. Pero no son cobardes, lo demuestran día a día, aunque esos enfermos de cáncer de alma, que son legión entre los periodistas, lo oculten.

Pidamos a nuestros generales y almirantes que sugieran, que se enfurruñen un poquito, a ver qué pasa y consigan así que la sensatez vuelva por sus fueros.

A fin de cuentas no se notaría, aquí ya se han pronunciado hasta los adoradores nocturnos de San José de Copertino.

Vamos a esperar un poco más y verás como levantan una ceja. Con el artículo 8 por bandera.

Pero no hables de cobardía. Suele pasar que debajo de las gorras hay cabezas con cerebro y que torean las pulsiones de unos y otros.

No sé si los policías son mamelucos en otro Dos de Mayo, pero de lo que estoy seguro es de que los militares no son cobardes . Un saludo.

NB. Eduardo García Serrano, periodista, es hijo del ya fallecido y magnífico escritor Rafael García Serrano.

Felipe García Casal . Coronel de Infantería ( R )

5 comentarios sobre “Querido Eduardo, sí hay militares valientes.

  1. Como siempre Felipe un buen artículo que hace meditar.
    Efectivamente, cobarde es la mayor injuria que se le puede dedicar a un militar.
    Ciertamente, aunque duela, hay militares cobardes.
    Pero otros no lo son en absoluto. Y el término “militares” engloba a unos y otros.
    Es muy cierto lo de “interpretación torticera” de la Constitución.
    Porque se redactó pensando en que se pudiera interpretar lo que no había huevos -me permito el término rahez y cuartelero- de consignar con claridad en la Carta Magna.
    Puedo citar muchos ejemplos, el de la “unidad indisoluble” al tiempo de la distinción entre “nacionalidades” y “autonomías” que contradice además, en sus propios términos, la “igualdad de todos los españoles”
    Otro es definir la bandera por sus colores… pero haciendo caso omiso del escudo (no fue un olvido)
    Si se hubiera dicho claramente que de la bandera, además de sus símbolos iba a desaparecer él Una, Grande y Libre (verdadera garantía de la unidad de España) el pueblo hubiera votado NO a la Constitución al hacerse evidente el dolo de la Norma y lo que escondía.
    Por otro lado, su pecado original, ha sido causa de que no haya habido huevos para hacerla cumplir por ninguno de los Gobiernos.
    Finalmente creo que las Fuerzas Armadas no están dolidas y vacunadas….
    Están emasculadas merced a la antijurídica norma de que “a libre designación corresponde libre cese” expresión normativa del famoso “el que se mueva no sale en la foto”
    Lo que en definitiva ha contaminado los escalafones con las lacras de la política y de los políticos.
    Un fuerte abrazo.

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