¿La Armada como apoyo a la Guardia Civil?

Algunos periodistas sostienen que la insuficiencia de medios de todo orden en , , Barbate y en la costa andaluza en general, debe ser subsidiada o paliada por la Armada española.

Una faldilla de “La mirada crítica”, el programa de mi amiga Terradillos, nos informaba que “un alto mando de la Armada”, veía oportuna la intervención.

Las vueltas que da la vida hermano, como nos cantaba el tango arrabalero.

Uno que ya ni peina canas, y quería, hace una eternidad, dar un poquito más por su país, sufrió en sus carnes la reticencia de “funcionarios” del Ministerio del Interior que me veían, nos veían, como intrusos.

Y no vestían de verde, ni de azul. Eran gente de corbata. En líneas generales.

Los sindicatos empujaban a los policías y estos ( no todos ), a nosotros, que dirigíamos unidades de labores duras, complicadas y peligrosas. Muchos compañeros se quedaron por el camino para siempre.

Era tal el cúmulo de atentados que ya no interesaban ni a periodistas ni a la gente en general, salvo que el ruido de la explosión perturbara su sistema auditivo o que el asesinado fuera un “hombre principal”, en cuyo caso el burgués de turno ( en su acepción peyorativa) se sentía aludido y amenazado.

“Han matado a fulano, que horror “. “Si mujer,el de los supermercados”.

Pero no quiero distraerme ni desviar la atención.

Hicimos una encuesta en mi unidad, por orden recibida, y más de cien policías manifestaron su deseo de ser considerados civiles y no estar sometidos a la disciplina militar, relajada por cierto y sin apenas sanciones. No era necesario.

Las formas cambiaron, la estética se relajó y nosotros, casi todos, volvimos a nuestros orígenes, después de haber hecho un trabajo aceptable y sin eludir peligros en momentos clave.

Fue doloroso soportar la inquina, el menosprecio y el insulto en ocasiones, de periodistas de izquierda, derecha y mediopensionistas.

Nadie salió en nuestra defensa y los generales callaron como conejos en madriguera. Se hizo una Causa General contra todas las Fuerzas Armadas y aquello resultaba irrespirable. El 23F todavía escocía.

En una reunión de gente de “labores informativas”, un oficial sugirió, pidió, que la División pertinente elaborara un Plan de Acción Psicológica para atenuar aquel ataque inmisericorde y constante de los medios de comunicación.

Al general casi le da un soponcio y miró aviesamente al Oficial.

El organismo estaba ya creado y solo tenía que ponerse a trabajar en aquel asunto. DRISDE, Dirección de Relaciones INFORMATIVAS y Sociales de la Defensa.

Claro que el ministro del ramo era aquel sujeto miope y rascador de teclas a tiempo perdido que Felipe González colocó en la cúpula política de las Fuerzas Armadas.

Nunca nos entendió ni nos quiso. Cosa, esta última, que a mí personalmente me importaba una mierda.

La última noticia que tuve de aquel catalán miope, gordito y de voz atiplada es que sus relaciones con el fisco pasaron por un momento “confuso”.

Oh tempora oh mores !!!!!

En mi memoria, que ya inevitablemente flaquea, más bien en mi retina, ocupa lugar preferente la imagen de todo un Teniente General del Ejército de Aire , acomodando en su silla al señor ministro.

En conversaciones con algún compañero de la Guardia Civil, no procedente de la Academia General Militar, me decía que aquella siempre había permanecido fiel al Gobierno de turno y yo para no enconar la situación, simplemente le citaba algún ejemplo, que iba de los guardias asesinados por las milicias rojas en Asturias (y sus familias), al sitio de Santa Maria de la Cabeza.

A veces la lealtad mal entendida transforma virtud en “sicariato”.

Me maravilla contemplar a policías luciendo bastones de mando, asistiendo a celebraciones conjuntas con las Fuerzas Armadas y en el desfile anual, sin complejos, sin ínfulas y sin reticencias. Creo.

Ahora se sugiere y vuelvo a lo anterior, que me he ido un tanto del asunto, que la Armada refuerce a la Guardia Civil.

Me parece bien, pero que las ordenes políticas sean claras, concisas y concretas

De lo contrario y en caso de necesidad ( abrir fuego) , y de haber muertos , es posible que corten por la parte débil y que suele ser la gente de uniforme.

Lo decía el otro día en mi último post: son de obligado cumplimiento las disposiciones internacionales, el Código Penal, las ordenes ministeriales y las particulares de cada misión. Y con la espada de Damocles de la proporcionalidad de la respuesta, siempre al albur de lo que su señoría interprete como tal, desde su cómodo estrado y con el poder otorgado por los entorchados judiciales.Es decir, las puñetas.

Hoy Terradillos insinuaba que hay órdenes que no se deben cumplir, pero claro “todos conocemos a la Guardia Civil “.

Quizá esta chica de San Sebastián aludía al carácter militar de aquella.

Pues no lo tengo claro, entre el primer tiempo del saludo y voy a la muerte porque me lo ordenan y soy guardia civil, entre esta resignación valiente y patriota y otros casos de desobediencia colectiva, violencia incluida, allá por 80, no se a que carta quedarme. No de la Guardia Civil, por supuesto.

La Armada es una máquina eficaz, cuasi perfecta, pero, queridos almirantes, lo dicho, órdenes claras, concretas y concisas.

Y presentad a la ministra una colección cuanto más casuística, mejor.

Debéis curaros en salud que hay quien se llama andana, como aquel general que casi infarta ante la sugerencia del ingenuo, pero valiente oficial.

Ya no está, ni el rascateclas.

De todas formas, siempre sería una satisfacción colaborar con la Guardia Civil y nuestros compatriotas andaluces.

Felipe García Casal. Coronel de Infantería ( R )

felipegarciacasal@gmail. com

3 comentarios sobre “¿La Armada como apoyo a la Guardia Civil?

  1. La disciplina, el acatar las órdenes recibidas, es una virtud esencial del militar.

    Pero la obediencia al enemigo se llama traición.

    Quien hizo la más certera definición de disciplina “cuando el error o la arbitrariedad del mando” da su mayor valor a la obediencia, cuando comprendió que los enemigos de España eran quienes detentaban el poder exigiendo disciplina, se unió a la sublevación.

    Este es, este debe ser, el ejemplo que nos dio.

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