El extraño silencio ( o inepcia ) de cierto periodismo de investigación.

El periodismo como cualquier disciplina acoge a todo tipo de profesionales.

Cada quien, va provisto de un barniz ideológico y luego con el diario acontecer y el color del consejo de administración, editor del medio en cuestión, pues se va adaptando y aprendiendo de “carrerilla” el libro de estilo. Una mezcla de catecismo del padre Astete, o de la Torá, el Talmud y así hasta 50 en el caso de los libros sagrados hebreos. Y no lo digo por el poder judío en los medios de comunicación, sobre todo americanos.

Pero dentro de la profesión, del cuarto poder, según acuñó en frase feliz, Thomas Macaulay, hay periodistas y periodistas.

Como en todas las profesiones. Hay universitarios con alma de funcionarios, los hay investigadores de gabinete que se dejan los ojos en el microscopio , los hay que van a las leproserías o a la primera línea del frente a socorrer moribundos. Para todos los gustos, en el caso de los médicos que acabo de glosar.

Lo mismo podría decirse de cualquier profesión. La militar incluida.

Mientras las normas, la deontología o el sentir general no digan lo contrario, cualquier manera de estar en la profesión debe considerarse honorable.

En el caso del periodismo ocurre otro tanto, pero al ser más expuesto al público mirar, pues se nota más.

Y dentro de la “Galaxia Gutemberg” y de los “hombres typograficus”, los hay admirados, indiferentes y denostados.

Entre los primeros yo citaría en lugar preferente a los corresponsales de guerra, en segundo a los periodistas de investigación y finalmente a los conductores de programas donde la gente grita, se insulta o es despedida con cajas destempladas y expresiones vergonzosas.

Recuerden, aquel programa de “rojos y maricones”, según su presentador, conductor o lo que fuera.

De los corresponsales de guerra yo destacaría Alfonso Rojo, Reverte y Almudena Ariza. Entre ellos y por afinidad ideológica, valentía y mesura, exenta de protagonismo, destacaría a Alfonso Rojo.

Y me rindo ante Almudena como ahora lo hago ante esa chica que parece salir de un liceo francés con apellido quizá gallego : Pilar Cebrián.

Pilar se bate el cobre informativo entre proyectiles de Hamas y respuestas del Irgun o como quiera que se llamen ahora las fuerzas de autodefensa israelíes.

Y es guapa a rabiar.

Los periodistas de investigación también son admirados pero sometidos a esa admonición canónica de la que luego hablaremos si tienen la paciencia de seguirme en este artículo que ya empieza a ser largo. “El entredicho”

Hay dos casos, aquí está el busilis de este “post”,que a mi particularmente me tienen un poco desencantado y con cierto grado de perplejidad. O tres.

Primero : no nos cuentan nada de la conexión rusa en el caso de la rebelión/ sedición/ malversación o como quiera que sea denominado el tipo penal posteriormente amnistiado.

Parece ser que además de ejercer de espías lo que suele ser práctica habitual entre países, han tenido el cuajo de poner placa en la que se podía leer “ FSB espionajes varios y de ayudas mutuas .

Es broma, que nadie se altere. Pero estar, estuvieron. Como las meigas, ya saben .

Nadie nos cuenta nada. Ni siquiera tienen amigos en el CNI o en el Departamento de Seguridad Nacional, que son lo que más dominan estos asuntos.

Segundo : Si Iran movía los hilos y el dinero de los sicarios que intentaron asesinar a Vidal Quadra’s ¿a ningún periodista de investigación le pica la curiosidad? Porque Iran está muy lejos y la sapiencia científica del político español y por ende catalán, no parece constituir amenaza.

Yo, como Mouriño…¿por qué?

Y Tercero: ¿A donde ha ido a parar el dinero de los ERES?

Muchas gambas, “fariña” y puticlubs, tenían que ser.

Termino:

La Gran Logia de España ( creo que ese es el nombre), en Asamblea “blanca y noble” ha resuelto otorgar a SM el Rey una distinción importante. No sabemos, al menos quien esto escribe, si SM la ha aceptado.

La masonería estuvo proscrita para los católicos en el Código de Derecho Canónico de 1917, concretamente y bajo pena de excomunión en su canon 2835.

En el mismo Código, ya de 1983, sin pena admonitoria tan tajante, habla de “entredicho”, para todo católico que abrace el deismo, al Gran Arquitecto y frecuente como “hermano” cualquier logia.

SM resolverá.

Imaginan ustedes la que se podría organizar si la Fundación Francisco Franco nombrara a SM, archivero mayor de la Fundación? , pongo por caso.

O Falange española le otorgara el emblema en oro de la Fundación del Yugo y las Flechas. Y SM lo aceptara, claro.

Ahora parece que andan a la greña porque unos hermanos masones no quieren ser absorbidos por los socialistas y otros si.

Para mí que es un paripé. Masonería e Internacional socialista siempre han ido de la mano.

Felipe García Casal . Coronel de Infantería.

XXIX Promoción de la Academia General Militar.

2 comentarios sobre “El extraño silencio ( o inepcia ) de cierto periodismo de investigación.

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