La controversia entre Constitución, liderazgo y monarquía

En los primeros andares de la Trasicion, a muchos periodistas, generalmente progres o de izquierda, se les llenaba la boca al decir que España, era una república coronada.

Uno de tantos artificios semánticos orientados al cambio de mentalidad, de paradigma.

Pero la idea no era del todo mala.

Vista la situación actual, en lo que queda de España, yo acepto y abogo por aquel artificio político, puesto en marcha por políticos, con el apoyo de los medios de comunicación afines.

Pero yo iría más allá. La República coronada, está bien, pero le falta el apellido: presidencialista.

Como en Estados Unidos, a quien miramos con arrobo , como a Francia y su revolución y sus pensadores que como Rousseau, nos iluminaron con el “Contrato Social”.

En España debemos revisar ese contrato, que ahora figura compendiado en la Constitución de 1978.

Se habla mucho de que es imperioso revisar la Constitución, pero solo se esboza la idea, sin entrar en el fondo del asunto.

El deseo, a mi entender, va orientado a transformar la arquitectura del estado, convirtiendo este en un estado federal, de momento. Luego ya veríamos.

Iria desapareciendo el sentimiento de solidaridad, pero eso a los disgregadores y tontos útiles les da igual.

Hoy Ussia, ha terminado su artículo en El Debate, con un deseo: hace falta un líder.

No sirven ni Feijoo, ni Cuca, ni González Pons.

Ni Abascal.

Yo, que admiro a Ussia, tengo que contradecirle en esta ocasión. No hay que buscar líder, lo tenemos y se llama Felipe de Borbon y Grecia.

Algún lector y muchos compañeros se harán cruces porque están imbuidos del papel moderador del rey, quien no debe entrar en minucias de políticos, que entre ellos se entienden bien y que toman café en la cafetería del Congreso, después de haberse puesto como chupa de domine desde los respectivos escaños.

“Es que el Rey no puede hacer nada” “Solo moderar”.

¿ Y cómo modera ? ¿Templando gaitas? Defínase “moderar” más allá del Larousse, que para eso tiene SM ascendencia francesa.

Claro que se debe modificar la Constitución y otorgarle al Rey más poderes ejecutivos. Claro que tenemos líder, no hay, de momento, que buscarlo en las oficinas siniestras de los partidos.

Seguro que si los constitucionalistas escudriñan su contenido, encuentran algún resquicio legal, por el cual el Rey pueda ejercer el liderazgo que Ussia busca y que buscamos muchos.

Y si no hay resquicio, porque aquellos “padres de la patria” hicieron un apaño, pues cambiemos la Constitución.

A muchos les puede dar un tabardillo, pero dada la situación, el líder, que lo hay, debe echar una mano a su país.

No debemos esperar a que algún ingenuo grite “ el Rey está desnudo “ y que este por fin se dé cuenta de su desnudez, después de que el coro de nuevos cortesanos le hayan confundido con sus alabanzas cargadas de veneno.

Como hicieron con su augusto padre.

Andersen fue un visionario.

Habemus lider, no hay que buscarlo.

Dada la situación actual, los políticos son una anécdota negra. Pero anécdota.

Como lo es la tragicomedia consentida de Puigdemont.

Felipe García Casal . Coronel de Infantería ( R)

8 comentarios sobre “La controversia entre Constitución, liderazgo y monarquía

  1. Aunque básicamente estoy de acuerdo en casi todo, y doy por sentada tu buena Fe en todo, me limitaré a reproducir un viejo poema al que me he permitido añadir una coda final:

    Si conocemos por pública, la mujer llamada puta

    república ha de ser, la mujer más prostituta

    y siguiendo así hasta el fin, con la lógica absoluta

    todo aquel que se reputa, de república ser hijo

    resulta, según se dijo

    un hijo de la gran puta.

    Y por ende no extrañe nada, que casa de putas sea

    una nación que alardea,

    de República Coronada.

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    1. Creo Lorenzo, que la historia nos ha enseñado que hay formas y formas de prostituirse. Unas por acción ( asesinatos) y otras por inacción, comodidad y abandono del deber.
      Alfonso XIII se fue y aquí quedó su pueblo a leche limpia.
      O no vio el problema o no lo quiso ver.
      Necesitamos un líder. Líder hay, quizá tenga un sentido “laxo” del liderazgo o no tenga ninguno.
      España está moribunda, al menos como muchos la interpretamos.

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