El Rey y el principio de parsimonia

Es curioso como muchas veces se entrecruzan los caminos dentro de las propias familias. Y ya no me refiero a los patrimonios en juego sino al mundo de la ideas y de los ideales.

Juan Carlos, al parecer y según dos medios de comunicación, ha expresado su deseo de ser enterrado junto a los Reyes Católicos lo que supone un gesto de buen gusto histórico.

Del rey emérito hablaríamos hasta no parar y quedaríamos a medio camino. Al menos que le sorprendan en vida los tan mentados y yo diría que apócrifos documentos clasificados.

Porque ¿qué escribano clasifica y al dictado de quién?

Pero ese es otro asunto y hoy no toca.

Hoy toca hablar, a toro pasado, de Sheinbaum y Felipe VI.

Sé que con el Rey ocurre como con un antepasado suyo al que el buen español disculpaba de su aparente inacción porque su Majestad estaba en Babia vacacionando y no podía enterarse de las cuestiones de la Corte y de su pueblo en general.

Con Franco, igual, “estas cosas no le llegan”, decíamos cuando el Régimen mostraba sus costuras.

Ahora es diferente, hay edecanes, consejeros áulicos, mil empresas periodísticas, un millón de alfonsines y algún que otro Sabino.

Salidas nocturnas con embozos reales, para socializar y tomar el pulso a la calle.

Así que, la tan criticada, por inesperada, actuación del Rey respecto a los abusos españoles en la Hispanoamérica poscolombina suponen un exabrupto histórico y una inclinación de cerviz tan innecesaria como extemporánea.

Bien es verdad que recordó que los hechos históricos han de ser estudiados con la lupa de su tiempo.

O no le han pasado la chuleta histórica o le han empujado un pasito más al despeñadero del desafecto de los que creen, creemos, que la monarquía, como la democracia, es el menos malo de las formas de gobierno.

A su augusto padre, como decíamos, se le puede acusar de muchas cosas, pero cuando había que poner el mingo sobre la mesa, no le temblaba el pulso y hasta el “bobo solemne” de Zapatero , tuvo que salir en su defensa para que no se liaran a guantazos el sátrapa de Chávez y su majestad.

Lo del mingo no es nada sicalíptico, que nadie piense mal, por favor.

Y todo por defender a un expresidente español. A eso se le llama gallardía.

Sheimbaum tiene cuatro cuartos judíos, dos askenazíes y dos sefarditas. aunque no fue educada en la religión hebraica.

Yo creo y disiento de algunas opiniones, que su animadversión a España, no proviene de su sangre sino de la perfusion en los cerebros de lo masónico de su partido MORENA ( Movimiento de Regeneración Nacional ) epígono actualizado del PRI, que gobernó Méjico durante 70 años bajo los auspicios de ilustres masones como Lazaro Cardenas o Plutarco Elías. De sus ideas.

España sufrió un desmembramiento de ultramar y lo hizo de forma violenta, cobrándose muchas vidas. La cosa, auspiciada por señoritos criollos, pudo hacerse de otra manera, pero los designios de las logias y las apetencias extranjeras, precipitaron los acontecimientos sangrientos y tristes.

La generación del 98 se ocupó tardíamente de aquella tristeza y buscaron la regeneración cuando ya era tarde.

MORENA, dicen, es un trasvase generacional del PRI.

Los mismos descendientes de los mexicas ( y españoles, no lo olvidemos ) motejan a este trasvase de “chapulineo”

Franco, siempre Franco, no reconoció al Estado de Israel, porque era posibilista y no quería enemistades con vecinos incómodos , pero ayudó a salvar la vida a 60.000 judíos que huían de la Europa ocupada.

Primero Golda Meir y posteriormente el Congreso Mundial Judío lo reconocieron y agradecieron en documentos que se pueden consultar ( con dificultades, me temo )

El principio de parsimonia o Navaja de Okham deja dicho que, entre varias soluciones a un problema, la más sencilla suele ser la acertada.

Así que yo, me inclino a pensar que, pesa más la ideología de doña Claudia que los lamentos de quienes fueron expulsados de Sefarad, aunque lleven esa pena en el alma.

Sheinbaum se ha engallado como buena mejicana y como dicen por allá “aquí somos todos machos” hasta que un español les contestó “pues en España, mitad y mitad y lo pasamos de puta madre”

Menos lobos caperucita.

Felipe García Casal. Coronel ( R )

Un comentario en “El Rey y el principio de parsimonia

  1. ¿Juan Carlos enterrado junto a los Reyes Católicos?

    ¡No lo permita Dios!

    Sería una profanación mayor que la cometida con la sepultura de Franco.

    Donde debe ser enterrado es junto a su antepasado Fernando VII.

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