El hombre que derrotó a ETA

Si pudieras dominar al instante cualquier habilidad, ¿cuál sería y por qué?

Ahora matiza y le dice al entrevistador si señor, MI GOBIERNO derrotó a ETA lo que constituye todo un ejemplo de humildad franciscana.

Pero Bambi, es un oxímoron en sí mismo, una contradictio in terminis que solo aquellos que conocen la verdad que les ha sido revelada en un cuarto iluminado por la oscilante luz de una vela y un suelo ajedrezado, pueden mantener sin sonrojarse.

Como conocen la verdad y luchan por la justicia universal, son indulgentes consigo mismos y se permiten licencias que al resto de los no iniciados se nos reprocharían por vulnerar los códigos de derecho positivo y mirar hacia otro lado en cuestiones morales.

No afirmo que Seluí sea cofrade de nada, pero dada la trayectoria traumática de España en ciertas partes de su historia, no me sustraigo a pensar que los influyentes de su partido, lo hicieron secretario general para demoler España, al menos como estaba concebida hasta entonces.

Siempre piensan y mandan los influyentes y luego está la cla.

Removió los cimientos endebles, pero bienintencionados, de una reconciliación, dictando leyes que volvieron a enfrentar, al menos políticamente, a unos con otros en momentos dolorosos cuando todavía humeaban los trenes de Atocha.

Ofendió a los americanos, confundiendo de manera obscena la bandera de un país con su gobierno.

Le cuchicheo al predicador Gabilondo, que nos conviene crear tensión. Y a fe que lo consiguió.

Los españoles volvimos, lenta pero irremisiblemente, a mirarnos de reojillo en los casinos mientras tomamos una copita de anís y ponemos en el mármol el seis doble.

Las redes, bendito invento, volvieron a las trincheras y al insulto, mitigando así la dictadura de los Gabilondo y colegas en décadas de dictadura de tinta y micrófono.

Igualando un poco.

Se llevó a las niñas a ver a los Obama con una estética entre grunge y de velatorio del XIX, que más que marca España, nos recordaban a la inefable y querida Morticia.

Ahora, Zapa, lo está pasando mal a la espera que gemólogos y jueces se pronuncien, sobre su persona, hijas y secretaria. Y bisutería, claro.

También grafólogos si presenta documentos exculpatorios.

Mientras tanto, una vez que Sánchez levantó el muro entre buenos y malos, nos vuelven a lanzar el señuelo de la España plurinacional, confederal o como se llame la cosa.

Lo peligroso es que no se trate de un señuelo y que los nietos que ni han pisado España, nos digan mediante sus espurios votos, como tenemos que articularla.

Arroyo, hombre de gesto altivo y palabra litigante, habla por boca de ganso, del inefable Joseluis. Dado que el cálculo que hizo de las joyas en cuestión, tirando a la baja, le hizo rectificar, debería, si es que no lo ha hecho ya, retirarse a su Aventino particular y esperar tiempos más bonancibles.

Y Zapa, recuperar a Gabilondo que seguro estaría encantado. Digo yo.

Todo este lío por unas bagatelas de na.

Sic transit gloria mundi

Felipe García Casal Coronel (R

2 comentarios sobre “El hombre que derrotó a ETA

  1. ¡Ojalá me equivoque!

    Pero me temo que Zapatero, al igual que Pedro Sánchez y Jordi Pujol se irán de rositas.

    La información es poder… y ellos la tuvieron toda y la guardaron a buen recaudo.

    Como Bono, cabría decirse.

    Seguramente, además, tienen buen escudo de mandiles.

    Y como “plan B” están preparando un golpe de estado “a golpe de urnas”

    ¿Cuándo se jodió España?

    Se podrían barajar muchas fechas.

    Pero yo me quedo con la del magnicidio de Carrero Blanco.

    Cuando los “mandiles” manifestaron su poder.

    Me gusta

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar