Para quien escribe, sea quien sea, es reconfortante comprobar cómo se cumplen sus análisis, por modestos que puedan parecer.
Escribir es someterse al ojo escrutador del Gran Hermano, a quien le resulta sencillo incluir al escribidor en una lista.
Luego está el ojo remolón del emboscado moral que sonríe con mohín de conejo, incapaz de entender que haya gente de bolígrafo que se se exponga al escarnio público, a la mofa y a la befa.
Y no lo entiende porque no entra en su sesera que su concepto de defensa de la patria les pueda ocasionar el mas mínimo problema.
Pero esa dicotomía moral es inevitable. Cada uno es cada uno y tiene sus cadaunadas.
La compensación del que se expone es ver cumplidas sus predicciones, basadas simplemente en la observación y lectura de un par de periódicos.
Sin humint, sin sigint, sin observaciones “satelitales” ni la madre que las pario.
Y es que con la información obtenida por estos medios tan poderosos en lo físico, se hace, creo yo, un uso prospectivo solo cuando esa prospección coincide con los intereses del gobierno de turno.
Si no es así, la frase del receptor o ministro de jornada suele ser “ ya están estos iluminaos ( sic )
Quien esto escribe, solicitó humildemente, la presencia de los técnicos en el Congreso y/o Senado para dar explicaciones ante la pertinente comisión en caso de que pudieran tratarse de cuestiones de carácter secreto o reservado.
Ahora parece que Feijóo lo ha solicitado.
Supongo que la directora del CNI, Esperanza Casteleiro, de producirse esa comparecencia, contestará según lo establecido por todos los Servicios del mundo.
Las más de las veces dando un poquito de información inocua y otras veces con monosílabos.
Pero de los silencios y monosílabos también los preguntantes y escuchantes pueden extraer sus propias conclusiones.
Pero, insisto, deberían también comparecer los directores del CIFAS y del DSN. En este segundo caso, la directora.
Creo que tenemos la kale borroka marroquí como puesta en escena, después de la invasión, de lo que se ha dado en llamar guerra híbrida. Algo, por cierto, tan antiguo como la historia de la humanidad.
Poco más puedo decir, porque me cuentan que un sargento español ha sido “emboscado” y voy a leer este nuevo y doloroso episodio.
Solo una pregunta, ¿ cómo es posible que tanto los Servicios, como la Guardia Civil, como la Policía, no hayan interrogado más detenidamente a los asaltantes para obtener información?
¿ La jurisdicción militar ya no es competente por la naturaleza del delito, en este caso un ataque a una patrulla militar?
Es posible que no, no lo sé.
Lo que me sigue extrañando es la celeridad en devolverlos a Marruecos.
No quiero pensar mal, pero a lo mejor no resultaba conveniente lo que pudieran “cantar”
Claro que en esta segunda fase, la de la “kale borroka” marroquí, como en el caso del terrorismo etarra, siempre podrían argüir, que confesaron bajo coacciones.
Porque es muy probable que estos pájaros hayan venido “leídos y escribidos”
Voy a por lo del sargento.
Felipe García Casal. Coronel ( R )