Cuando la blasfemia resulta barata.

Es curioso observar como casi todos los analistas y políticos han coincidido en rechazar el posible abuso de autoridad y los menosprecios a una agente municipal por parte del alcalde de Oleiros ( La Coruña).

Silencio atronador respecto a la expresiones sobre Dios y la Virgen.

La cosa, no tendría mayor importancia, porque este edil acostumbra a tener reacciones de este porte.

Quienes viajábamos a diario por el citado municipio, nos quedábamos estupefactos al leer en una pantalla, insultos al estado de Israel.

Los judíos, que todo ven y todo oyen, seguro que decretaron “archívese en Tonterías”

O no, porque tienen memoria de elefante.

Lo cierto es que, escuchar al citado edil por un “quítame allá ese coche” resulta chirriante y vomitivo.

Qué tendrán que ver Dios y la Virgen con la actuación de un guindilla, que al parecer hizo caso omiso de los conos puestos por el señor alcalde !!!!

Es de opereta, si no fuera por la tristeza que provoca en los creyentes, entre los que me incluyo, la vesania de un regidor que en lugar de bastón municipal parece portar una serpiente bíblica.

El municipio que rige, va bien y la gente le vota porque hay un extenso sector pragmático, como es el pueblo gallego, que no se mete en honduras de ningún tipo.

A lo mejor,a Gelo, que así es conocido, le ha fallado el calendario legislativo, y no ha reparado en que las ofensas a los sentimientos religiosos o los insultos al jefe del estado y otros, todavía son punibles.

El trámite para despenalizar estos tipos está en su fase final, al que habría que añadir la vacatio legis, salvo que se considere un asunto urgente, cosa que no me extrañaría, para dar otro impulso democrático y seguir asombrando al mundo.

Me imagino que alguna asociación de abogados se querellará, aunque estando la ley en proceso de cambio, no le auguro mayor recorrido.

Otra cosa es que algún sindicato policial apoye a la policía insultada y lo lleve a la magistratura. Ahí la cosa sería distinta aunque también simbólica.

Es una verdadera tristeza que se insulte la fe de los creyentes con total menosprecio y vesania, como antes decía, en tiempos en que somos extraordinariamente cautos y cursis con la fe de otros, con el color de piel, con la opción sexual o con el uso diario del habla.

Si usted dice este tío es tonto puede acabar en mazmorra putrefacta, si lo coge por banda un abogado sin escrúpulos.

Yo sé que Dios y la Virgen en su infinitud, habrán asistido al contradios de este regidor, sin inmutarse.

Claro que, recordemos también, que Jesús era judío.

Por favor, señores policías municipales, respeten los conos del señor alcalde. Se lo pide un cristiano y católico, que no es ejemplo de nada, pero que reza a diario y al que le duelen las blasfemias de un alcalde atolondrado y quizá ensoberbecido.

Felipe García Casal. Coronel ( R )

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