El estratega de campaña de Clinton, Chester James Carville, apodado Cajun Rabioso, acuñó una frase que hizo fortuna entre el electorado americano y cuando la popularidad de George W. Bush alcanzaba un ratio del noventa por ciento.
Con aquel epigrama social, Carville hizo presidente a Clinton. Se trataba de imbuir en el votante, la idea de que aquel , se preocuparía de las cosas domésticas, y entre ellas la economía ocuparía lugar preferente.
Los americanos son eminentemente patriotas pero también son prácticos y el hecho de que Bush hubiera acabado con la guerra de Irak y h gestionado acertadamente , otras cuestiones de alta política,no fue suficiente para revalidar su presidencia.
Clinton había llegado al poder por una imagen jovial, una sonrisa permanente y las artes y el acierto de aquel consultor de éxito apodado, como dijimos, el Cajun Rabioso.
Vamos a lo nuestro; la irrupción de Vox en el panorama político nacional, ha dejado estupefactos a los augures que le consideraban un partido residual.
Lo ningunearon de todas las formas habidas y por haber, caras compungidas de periodistas progres cada vez que le nombraban, imágenes escasas y sesgadas de sus mítines, serie de televisión basada en una obra de Almudena Grandes tirando por elevación y en el momento oportuno y preelectoral, etc.
Ataques a sus carpas informativas con nula información de los medios….
Es digna de análisis la lenidad informativa para formaciones manchadas de sangre y la exacerbación del odio a Vox.
Deberían, insisto, dedicar al menos una sesión monográfica en las Facultades de Ciencias de la Información sobre este asunto. Lo veo difícil.
Como somos un gran país, pero raro, resulta que nuestro Carville de cámara se ha equivocado y ha olvidado el factor histórico, el sentimental, el patriótico y mira por dónde Vox ha enarbolado esa bandera arrumbada, a instancias globalistas, y se ha alzado contra pronóstico y enemigos de toda laya , con el tercer puesto de esta carrera electoral.
Yo siempre he desconfiado de la gente práctica. Parece que como yo somos muchos. Millón y medio, no?
Vamos a ver si Abascal, en el zoco que se avecina, pone las cosas claras al gallego misterioso y acabamos con leyes que Rajoy, quizá por su pereza proverbial o por aquello de la Agenda 2030, dejó campar a sus anchas.
Que los niños puedan hablar en español, que no se encause a nadie por decir que Franco hizo cosas, muchas, buenas; que no se quemen banderas, que se modifique el Código Penal, que no se viole, que se respete la historia sin tergiversarla. Son cosas muy sencillas, la macroeconomía, los impuestos, etc lo dejo para los pragmáticos.
A ver que pasa, no vaya a tener razón Cesar Vidal, que dice que hemos pasado de la Agenda 2030 a la Agenda 2030.
Si alguien dice que soy un simple, se equivoca. En mi segundo libro “Cine Ciudad”, cuento como comprendí que la patria son muchas cosas. Por supuesto y en lugar preferente , el bienestar de todos mis compatriotas. Perdón por la autocita.
Tres ultimas notas: Yolanda anuncio que harían cosas chulisimas, parece que afortunadamente, no va a tener tiempo.
Segunda, qué coño hacemos con Tezanos y
Tercera: Quien será el Carville de Santigo Abascal.
En Julio, más
Lo dicho, no solo es la economía, estupidos.
Felipe García Casal XXlX Promoción AGM