El extraño silencio ( o inepcia ) de cierto periodismo de investigación.

El periodismo como cualquier disciplina acoge a todo tipo de profesionales.

Cada quien, va provisto de un barniz ideológico y luego con el diario acontecer y el color del consejo de administración, editor del medio en cuestión, pues se va adaptando y aprendiendo de “carrerilla” el libro de estilo. Una mezcla de catecismo del padre Astete, o de la Torá, el Talmud y así hasta 50 en el caso de los libros sagrados hebreos. Y no lo digo por el poder judío en los medios de comunicación, sobre todo americanos.

Pero dentro de la profesión, del cuarto poder, según acuñó en frase feliz, Thomas Macaulay, hay periodistas y periodistas.

Como en todas las profesiones. Hay universitarios con alma de funcionarios, los hay investigadores de gabinete que se dejan los ojos en el microscopio , los hay que van a las leproserías o a la primera línea del frente a socorrer moribundos. Para todos los gustos, en el caso de los médicos que acabo de glosar.

Lo mismo podría decirse de cualquier profesión. La militar incluida.

Mientras las normas, la deontología o el sentir general no digan lo contrario, cualquier manera de estar en la profesión debe considerarse honorable.

En el caso del periodismo ocurre otro tanto, pero al ser más expuesto al público mirar, pues se nota más.

Y dentro de la “Galaxia Gutemberg” y de los “hombres typograficus”, los hay admirados, indiferentes y denostados.

Entre los primeros yo citaría en lugar preferente a los corresponsales de guerra, en segundo a los periodistas de investigación y finalmente a los conductores de programas donde la gente grita, se insulta o es despedida con cajas destempladas y expresiones vergonzosas.

Recuerden, aquel programa de “rojos y maricones”, según su presentador, conductor o lo que fuera.

De los corresponsales de guerra yo destacaría Alfonso Rojo, Reverte y Almudena Ariza. Entre ellos y por afinidad ideológica, valentía y mesura, exenta de protagonismo, destacaría a Alfonso Rojo.

Y me rindo ante Almudena como ahora lo hago ante esa chica que parece salir de un liceo francés con apellido quizá gallego : Pilar Cebrián.

Pilar se bate el cobre informativo entre proyectiles de Hamas y respuestas del Irgun o como quiera que se llamen ahora las fuerzas de autodefensa israelíes.

Y es guapa a rabiar.

Los periodistas de investigación también son admirados pero sometidos a esa admonición canónica de la que luego hablaremos si tienen la paciencia de seguirme en este artículo que ya empieza a ser largo. “El entredicho”

Hay dos casos, aquí está el busilis de este “post”,que a mi particularmente me tienen un poco desencantado y con cierto grado de perplejidad. O tres.

Primero : no nos cuentan nada de la conexión rusa en el caso de la rebelión/ sedición/ malversación o como quiera que sea denominado el tipo penal posteriormente amnistiado.

Parece ser que además de ejercer de espías lo que suele ser práctica habitual entre países, han tenido el cuajo de poner placa en la que se podía leer “ FSB espionajes varios y de ayudas mutuas .

Es broma, que nadie se altere. Pero estar, estuvieron. Como las meigas, ya saben .

Nadie nos cuenta nada. Ni siquiera tienen amigos en el CNI o en el Departamento de Seguridad Nacional, que son lo que más dominan estos asuntos.

Segundo : Si Iran movía los hilos y el dinero de los sicarios que intentaron asesinar a Vidal Quadra’s ¿a ningún periodista de investigación le pica la curiosidad? Porque Iran está muy lejos y la sapiencia científica del político español y por ende catalán, no parece constituir amenaza.

Yo, como Mouriño…¿por qué?

Y Tercero: ¿A donde ha ido a parar el dinero de los ERES?

Muchas gambas, “fariña” y puticlubs, tenían que ser.

Termino:

La Gran Logia de España ( creo que ese es el nombre), en Asamblea “blanca y noble” ha resuelto otorgar a SM el Rey una distinción importante. No sabemos, al menos quien esto escribe, si SM la ha aceptado.

La masonería estuvo proscrita para los católicos en el Código de Derecho Canónico de 1917, concretamente y bajo pena de excomunión en su canon 2835.

En el mismo Código, ya de 1983, sin pena admonitoria tan tajante, habla de “entredicho”, para todo católico que abrace el deismo, al Gran Arquitecto y frecuente como “hermano” cualquier logia.

SM resolverá.

Imaginan ustedes la que se podría organizar si la Fundación Francisco Franco nombrara a SM, archivero mayor de la Fundación? , pongo por caso.

O Falange española le otorgara el emblema en oro de la Fundación del Yugo y las Flechas. Y SM lo aceptara, claro.

Ahora parece que andan a la greña porque unos hermanos masones no quieren ser absorbidos por los socialistas y otros si.

Para mí que es un paripé. Masonería e Internacional socialista siempre han ido de la mano.

Felipe García Casal . Coronel de Infantería.

XXIX Promoción de la Academia General Militar.

La monarquía, el Rey y el Club Atlético Cecebre.

Comíamos ayer un reducido grupo de compañeros y posiblemente amigos.

Uno de ellos me lee habitualmente pero es bastante remiso a la hora de emitir una crítica en ningún sentido. Es rápido en el pensar y lento en pronunciarse, como buen gallego. La nemesis de Mbappe, que padece de prodigalidad verbal.

Solo una vez que escribí con el corazón me dijo: bien Pipe.

Pero como la felicidad dura poco en casa del pobre, ayer, como decía y a los postres, me recriminó como el sabe hacerlo, sonriente y bonachón, que yo a veces parecía un poco “pastelero”.

Ya saben ni fu ni fa, un día de Adoración Nocturna y otro de la Liga Comunista Revolucionaria.

También sonriente, añadió a su manera que Lope de Vega a mi lado sería el paradigma de la discreción. Es decir, que yo era un martillo pilón, un coñazo.

Otro viejo compañero incidió en lo mismo y me dijo que yo gastaba mucho en bolígrafos.

Ante tanto “ditirambo”, tomé la decisión de abandonar para siempre la “República de las Letras” y dedicarme al noble arte de la profunda reflexión y estudio del sentido de la vida y la muerte.

Decisión similar a la de aquel magnifico extremo, George Best, que dijo haber tomado la resolución de abandonar la bebida y las mujeres y que “ fueron los peores veinte minutos de su vida”.

Pues yo, lo mismo.

Repuesto de tan drástica e inducida decisión, retomo “el bolígrafo”, aunque solo sea por joder.

Y no es verdad que sea “pastelero” ni que me cure en salud ante una censura en forma de inspección de Hacienda o visita al juzgado de guardia.

Escribo sin tapujos intelectuales ni frases de doble sentido. Irónicas, es posible.

Pero eso se sirve a lectores inteligentes, que en mi caso, son mayoría.

Quizá la crítica velada provenga de mis inocuos y catalizadores tirones de orejas al Rey. Sé de sobra que eso es un estero resbaladizo, peligroso y que me puede ocasionar desde muecas de desprecio “qué se habrá creído este imbecil” hasta deseos de que me estrelle, por osado, y buscar notoriedad, minutos de gloria, como ahora profusamente se dice.

Lo sé y lo arrostro.

Pero quizá mi posición ante el aparente mutismo de SM, sea más honestamente monárquica que la de aquellos que callan como putas para no complicarse la vida o en el convencimiento de que el silencio real es inteligente y pragmático.

Soy monárquico por lecturas, porque Reyes y Reinas proporcionaron gloria a mi patria, porque la monarquía nació en los campos de batalla y no en los cuchitriles políticos.

Soy monárquico porque las dos Repúblicas sufridas fueron, grotesca la primera y sangrienta la segunda.

Pero no soy ni monárquico de “te a las cinco en palacio”, ni de caérseme la baba si las niñas irrumpen en un acto de estado al grito de “mamá, papá, felicidades”

Eso lo dejo para revistas especializadas y señoras de secador.

Pero al Rey hay que hacerle llegar las opiniones de “la calle”, al menos de parte de “la calle”, más allá de los tiralevitas de turno, inmoralmente discretos o silentes.

Como aquellos malos oficiales de inteligencia que preferían ocultar informaciones para no molestar al “amado jefe”. Y no entorpecer su carrera, la suya propia, quiero decir.

Así pues, creo que mi posición, por otra parte, irrelevante, queda meridianamente clara.

Por eso hoy a modo de bálsamo para almas monárquicamente susceptibles, he de decir que “chapeau” para SM y lo escribo en francés porque a un Borbon me remito. No por cursi.

Pero me temo que a Sánchez y esposa le importan un higo las admoniciones de SM, ellos, él mayormente, están al otro lado del Rubicon político y esto para ellos, para él, es ya un iterregno molestamente prolongado.

Discrepo de Ussia , que hoy ha escrito un buen artículo, como todos los suyos, en el que asegura que la opinión de los no moraquicos es tan irrelevante como ser o no ser del Atlético Cecebre.

Un respeto a Cecebre y a su equipo ( si existe).

En sus fragas transcurrió la peripecia inigualable de Fiz de Cotobelo y el bandido Fendetestas. Todo ello salido del magin y la pluma de Wenceslao Fernandez Flórez y que narró en “El bosque animado”.

Un respeto, insisto , al club Atlético Cecebre y mi más cordial enhorabuena a SM el Rey.

¿Queda clara mi postura, querido Manolito?.

Irrelevante, lo sé, pero es la mía.

Felipe García Casal Coronel de Infantería (R).

XXIX Promoción de la Academia General Militar.

felipegarciacasal@gmail.com

Mbappe se pronuncia

Mbappe se parece al ninja Donatello, por lo que sus compañeros le han motejado como “ el tortuga”.

El parecido es solo físico porque Mbappe es rápido como lo fue la “galerna del cantábrico”, aquel extremo inolvidable de origen cántabro pero de parlamento madrileño y al igual que Di Stefano, era un epígono de Gracián, que en una frase corta elaboraba toda una teoría filosófica provocando como mínimo una sonrisa admirativa.

Nada que ver con Valdano que es más de frase larga, capaz de explicar durante una hora la regla del fuera de juego.

Ambos argentinos, D. Alfredo más de tango y Valdano de milonga.

Paco Gento de reciedumbre cántabra, de soltera Santander, como dijo en frase feliz entre otros Alfonso Ussia, era más chamberilero. Simpático y en “corto y por derecho”

A Mbappe le ha entrado el run run político y social y ha tocado a rebato alertando a la juventud francesa. Les pide huir de los extremos.

No explica que entiende por extremos, aunque se le puede intuir.

Cuando a Anguita le aventaban con teorías excluyentes siempre respondía con “programa, programa, programa”.

Parece ser que “el tortuga” toca de oído.

La partitura de la hija del paracaidista, Marie Le Pen, es interpretada con Stradivarius, como lo han hecho la mayoría de franceses o con zambomba admonitoria como Mbappe y otros más.

Las urnas dictarán sentencia.

Mbappe está en su perfecto derecho de orientar el voto, como fiel epígono de su mentor y protector Macron.

La cuestión del voto francés no parece ser económica sino más bien social. Francia está en la media europea de la renta per capita. No hay necesidad perentoria de alimentar bocas y dar techo a la gente, más allá de lo que ocupa y preocupa a otros países.

A Francia le ha brotado el chauvinismo subyacente y patriótico. Pero no ha sido una erupción espontánea sino provocada por el catalizador de la inmigración masiva. La política del “café pa todos” al final como toda demagogia desemboca en malestar colectivo, excepción hecha del “cupo catalán”, por supuesto

Circulan vídeos estremecedores de concentraciones de musulmanes en Paris y otras ciudades que hacen reflexionar al más escéptico y globalista.

Escuchar a ciertos santones desde sus atalayas y minaretes anunciando que en dos generaciones Europa será musulmana debería hacer reflexionar a cuantos mbappes por ahí circulan y pontifican.

El nudo de la cuestión, repito, no es económico sino patriótico y social.

Mbappe, no creo que viva en un “quartier” habitado masivamente por musulmanes. De ser así, se replantearía el significado de los estereotipos de izquierda, derecha, centro y extremismos.

Al “tortuga” lo admira en lo futbolístico casi todo el mundo, excepción hecha de los periodistas anti madridistas que ya estarán rebuscando en los contenedores cualquier cosa que les proporcione munición.

Las tortugas viven muchos años y el paso del tiempo parece ser que proporciona sabiduría. Suponemos que en el caso del eximio pelotero ocurrirá lo mismo.

Solo deseo que no le ocurra lo que a Chendo, que preguntado por personaje histórico contestó que Franco.

O a Salva, que al parecer fue desechado por el Celta para evitar “fricciones”. Y es que saludaba al estilo militar y hacía gala de su orgullo de español. Hay que joderse.

A Chendo le dieron hasta decir basta.

Y es que “no se puede ser extremista” : garçons et filles de mon âge, documentad vuestro voto.

Pero documentadlo bien.

Felipe García Casal . Coronel de Infantería ( R) XXIX Promoción de la Academia General Militar.

felipegarciacasal@gmail.com

Ussia, Clemente y modestamente, un servidor.

Algunas veces se dan circunstancias astrales , que hacen pensar que los dioses están de parte de algunos políticos.

Leire Pajin lo proclamaba cuando convergieron en el panorama político internacional Obama y Zapatero. !Ay Leire, cuanto te echamos de menos !

En menor escala y sin convergencias astrales , Butragueño lo decía del ser superior, Florentino.

Ahora y en planos más de andar por casa , Alfonso Ussia, escribe un artículo magistral en el que sin querer o queriendo, da en el clavo sobre la causa de la atonía que atenaza a millones de españoles que no comprenden como Sánchez resiste los embates dirigidos a la línea de flotación de su política y de su vida familiar.

“Cherchez le journalisme”, diría un francés, parafraseando al ya universal “cherchez la femme”, y esto lo digo sin doble intención. Faltaría mas.

Que el socialismo tiene un colchón de votantes fieles es innegable, como lo tiene y cada vez más la derecha. Pero el socialismo tiene algo que la derecha no entiende o que sus escrúpulos le impiden ponerse manos a la obra.

El socialismo tiene el periodismo a su favor. Son los empresarios necesitados de subvenciones o los periodistas necesitados de mantener su puesto de trabajo y muchos de ellos convencidos de que están del lado honesto de la historia.

No sé qué filosofía pedagógica preside las Facultades de Ciencias de la Información, pero me la puedo imaginar.

A Sánchez le mantienen en el poder las televisiones más que la prensa escrita, que también.

Hasta que la derecha se tome en serio este asunto vivirá en una continua perplejidad.

Ussía lo explica muy bien y sin el acíbar que un servidor suele poner en sus opiniones.

Yo, modestamente como decía, lo vengo advirtiendo desde hace mucho tiempo.

Sánchez tiene ya en su férrea mano los cuatro poderes. Los tres clásicos de toda democracia más el denominado cuarto poder: la prensa.

Solo resiste incólume , hasta que el BOE dicte lo contrario, el reducto de las redes sociales, blogs y un corto numero de periodistas que por edad, posición social o convicción política, expresan sin ambages ni temor, sus opiniones.

Ayer leí una diatriba de Javier Clemente contra los periodistas. Siempre librò una guerra personal contra ellos, al menos contra los periodistas deportivos.

Dijo Clemente “ en mis tiempos los que estudiaban periodismo eran unos golfos que accedían a la carrera sin serles exigida una nota de acceso. Hacían huelgas cada vez que querían y eran los más zoquetes”.

Clemente dixit o al menos dicen que “dixit”.

Pero no todos los “agitadores” son periodistas. A los outsiders Alvise y Vito Quilez, se les tilda de extremistas de la derecha más montaraz, pero hay otros como Ferreras o Angelines Barcelò que hacen lo propio pero con vaselina informativa.

Por cierto, parece ser que Angelines es un verso suelto, porque no es periodista. Claro que Losantos, en la otra punta, tampoco lo es.

Lo dicho, está bien la alternancia en el poder, pero ésto huele ya a chamusquina.

O la derecha se toma en serio la política informativa o será cómplice de lo que pueda venir.

Termino, el rey no ha hecho un baduinazo. El tiempo dará o quitará razones.

Felipe García Casal Coronel de Infantería (R) XXIX Promoción Academia General Militar.

felipegarciacasal @gmail.com

La guerra al servicio de los imbeciles

Una televisión, no importa cual ni yo puedo precisar, acaba de glosar en “prime time” o como se llame la cosa , el desembarco en Omaha hace ochenta años.

La glosa ha sido corta, irrespetuosa y farandulera. Como corresponde a esa legión de periodistas, productores y voceros en “off”, para los que la historia es una ocasión para rellenar la parrilla y vamos a publicidad!

Y nótese que digo legión pero no totalidad. Afortunadamente.

Omaha para ellos es Tom Hanks, el pobre soldado Ryan y el almibarado y antipático Henry Fonda con su andar compadron, al decir del tango porteño. Y gesto de Xavi Hernández.

Esta gente de los medios, sobre todo los periodistas jóvenes, suelen pensar que la historia empezó con ellos y que con ellos morirá.

Y repiten sin ápice de arrobo que las persecuciones son de película y cosas así.

Monica Carrillo ( y si me equivoco estoy dispuesto a rectificar) reía socarronamente cuando su compañero de pantalla glosaba las victorias del Real Madrid. Unas en “blanco y negro” y las otras “Mónica Carrillo” no había nacido.

Nunca sabremos, al menos quien esto escribe, si la lucha de clases, como dicen los comunistas, es el motor de la historia, o si Bildelberg, la Trilateral, Tavistock, Puebla, Caracas o Zapatero, mueven el mundo. Desisto por cansancio de indagar. Y eso que los bilderberger, andan, creo, por España.

No sé si comunistas y capitalistas sin corazón son primos hermanos. Tampoco sé que ha sido de la socialdemocracia o si fue solo un interregno para llegar a lo que hemos llegado y que parece no tener fin.

La única certeza que tengo es que hay una cantidad ingente de imbeciles tras las cámaras, los despachos, los libros y las tarimas.

Al menos, un juez ha dicho que se puede rezar frente a Ferraz. La ultraderecha avanza, esto es el fin de Occidente.

Mañana le escribo a Felipe VI para que no se le encoja el bolígrafo y se haga un Balduino. Ante todo sentidiño al decir de Alberto y Yoli.

Mi recuerdo y respeto a quienes murieron en Omaha y otras playas, campos yermos por la metralla y cielos impetrados y a veces silentes.

De uno y otro bando. Y les pido perdón por la pléyade de estúpidos que no debieran salir de los platòs de la Suescun o la Pedroche. Dicho con respeto, faltaría más.

Felipe García Casal. Coronel de Infantería ( R )

El extraño caso de Meiriño y un viaje ilustrativo

Confesión de parte: esto va a ser un “ totum revolutum”, es decir, si alguien busca coherencia e ilación lógica, que no siga leyendo.

Tengo un amigo, que además de conspicuo y emérito catedrático de Ciencias Económicas, es un pozo de sabiduría y contador irrefrenable de anécdotas, sucedidos y refranes, en los que mezcla el más puro castellano y el gallego más arcaico y zumbón.

Alguna vez le conté mis terrores nocturnos ocasionados por un profesor, que en la primera clase de Economía nos habló de la elasticidad de la oferta y la demanda. Otro hubo que contribuyó a mi inestabilidad emocional con el superheterodyno y otro, mucho antes, con las combinaciones con repetición.

Todavía no me he repuesto. Mi amigo sonríe en modo condescendiente.

Como decía, es un narrador magnífico y cuenta cosas que merecen ser recogidas y publicadas en un recopilatorio.

El caso de Meiriño es solo una muestra. Ahí va.

Meiriño estaba de guardia cumpliendo con la patria y en animada charla con otros soldados les dijo en un momento de esparcimiento “ pois eu cando estiben en Alemania, votéi dos polvos sin desenconar”.

Fácil, pero traduzco: eché dos polvos sin sacarla. Y ustedes perdonen.

Mi amigo, como es natural, quiso conocer al ardiente y magnífico animal amatorio y resultó ser Meiriño, de la zona de Rivadavia, Orense.

El caso de Meiriño, no acabó ahí.

Se casaron los hijos de dos eminentes urólogos y como pueden imaginar, a la boda asistió lo más granado de tan insigne y dolorosa especialidad médica. En una mesa llena de colegas del ramo, se habló mucho de prostatitis, y la conversación languidecía, hasta que alguien sacó el caso Meiriño.

Se animaron, hubo controversia, casuística y hasta salió a relucir el caso del cipote de Archidona y ya con licores escanciados, hubo quien se arrancó y toda la mesa terminó cantando lo de “ los cojones del cura de Villalpando”.

Hasta los novios se unieron al improvisado orfeón.

Meiriño había logrado el milagro.

No hubo unanimidad entre los urólogos, unos decían que Meiriño era un fantasma y otros que no. Que era posible lo de Meiriño en Alemania.

Cosas de mi amigo….

Vuelvo de Madrid un poco desconcertado, resulta que Atocha, tiene apellido y es Almudena Grandes.

Nunca leí nada de esa señora por lo que no puedo juzgarla literariamente, solo recuerdo de ella ( de ser cierta) su burla a las monjas violentadas y asesinadas por milicianos en nuestra guerra civil.

Según su maligna gracieta, las monjas debieron gozar mucho con las “atenciones” de aquellas bestias salvajes. Ella les llama jóvenes sudorosos.

Pues le han puesto una estación. Como al insigne poeta y chekista , que seguro le han puesto algo también.

Mientras tanto se habla de volar el Valle de los Caídos. Reconciliación, dicen algunos.

Debí acabar con Meiriño, pero me puede la indignación.

Felipe García Casal

Una celebración elegantemente discreta

Toledo es raro, es ocre, como la piedra salmantina y que ahora no recuerdo el nombre pero lo recordaré.

Uno va por sus callejas eludiendo los anuncios outsiders ( perdón) de macdonalds en Zocodover y teme o ansía, encontrarse con un embozado que,de forma disruptiva, le muestre su acero y le exija la bolsa. O un hebreo tañendo su ravel. O un almuédano camino de su minarete para llamar a los suyos a oración.

Toledo es historia, donde se templan las espadas en las frías aguas del Tajo. Toledo es tableteo de ametralladoras en el repechito al Alcázar. Es resistencia numantina, es como Guzmán lanzando su daga al Tarik de turno o como el curtido coronel, diciéndole a su hijo que rece pero que él no entrega la vieja fortaleza a nadie. Hay padres así. O había, no sé.

Toledo es muchas cosas más pero para eso están los textos.

En Toledo, me dicen, unos veteranos generales y coroneles se han reunido en cónclave para celebrar que hace cincuenta años les dieron la boleta para salir a los campos de España, la peninsular y la africana, con sus divisas de tenientes y un canuto acreditativo bajo el brazo.

Y parece ser que allí se fueron. Y que conocieron al extraño e inexplicable soldado español. Que en sus miradas se podía leer el verso del poeta “ todo lo sufren en cualquier asalto, todo menos que les hablen alto” Y que eran los herederos a su manera, de aquellos, que en los viejos Tercios, dominaron Europa durante dos siglos.

Me cuentan también que estos veteranos se batieron el cobre allá donde hizo falta : en Smara, en Hausa, en Tifariti. Allá donde la lefa muerde y el mulana calienta los cerebelos.

Que unos anduvieron serpenteando calles por el bocho bilbaíno, por la siempre bella Easo y a veces, muchas, con mezcla maligna de olor a salitre y goma dos.

Que otros compaginaron campo y estudio y hoy son guerreros en retirada pero sabios y discretos.

Parece ser que en la majestuosa Academia de Infantería han vuelto a besar la bandera y que los alféreces alumnos allí formados miraban al frente y nunca sabremos si observaban de reojillo a sus viejos precursores con curiosidad o con indiferencia.

Unos, los viejos oficiales, perdían el paso. Otros muleta en ristre y alguno, la viva estampa del compañero corajudo que arrastra la pierna importándole un carajo su lastre porque va a besar su bandera. La de todos. Alguien leyó los nombres de los muertos mientras la música sonaba al unísono con una descarga de fusilería.

Y luego con otros compañeros y ya con Toledo atrás, les dio por cantar y no sé qué decían de “orgulloso esperaré mi fin luchando con ardor” y de Zaragoza . Qué gente tan rara.

A mí estos tíos me caen bien.

Felipe García Casal

El Madrid como España, siempre vuelve.

Hace muchos años, escribí en un periódico local con el que colaboraba asiduamente el artículo que ahora transcribo como post.

Un descanso a tanta política

La transición no ha terminado

La transición está inconclusa; allá por aquellas calendas organizadoras de la convivencia social, ocurrió un hecho imperdonable que más tarde revelaremos.

Una vez en imprenta nuestra carta magna, vertebrado el país y altivo el gesto, nos dispusimos a gozar del «sistema de libertades que nos hemos dado». Solo faltaba el natural tránsito de los partidos por la dura carga del poder. Se decía, «sólo habrá terminado la transición cuando los socialistas alcancen el poder y se exorcicen los viejos temores».

Recientemente los analistas de esa gran tertulia que es España, aseguran que sólo habrá acabado el interregno cuando los populares trasladen el mobiliario de Génova a Moncloa.

Nada de esto es del todo cierto; es un análisis cojo, falto de perspectiva.

España no es un país de matices; no hay clónicos de estereotipo: al-andalus, anguitianos y bereberes; no hay celtas rubicundos, inteligentes y desconfiados; tampoco levantinos fenicios, musicales y comerciantes. Nada, sólo esquemas antropomórficos inequívocamente convencionales de enciclopedia de los cin-cuenta.

España es fundamentalmente dos cosas, madridista y antimadridista, Y no vale decir que la polémica es mendocista/antimendocista.

Esto es sólo coyuntural. El personaje, Mendoza, puede concitar cualquier sentimiento; por alto, por rico, por yateado, por chulo, por madrileño, por irónico, por cáustico. Pero es contingente, limitado, mayor y por tanto le huele el antifonario a gasolina. Es decir, se va.

El problema es sociológico. Aquí se ventilaban posguerras y en lugar de caracteres arábigos del vestidito de Claudia Schiffer, se hablaba del jersey de cuello vuelto de Marcelino Camacho, incluso antes, cuando Europa, la vieja zorra y culta Europa, enarcaba las cejas cuando se mentaba a España, resulta que el Madrid chuleaba al mundo a golpe de pistón de Gento, izquierdazo de Puskas o de filigrana porteña de don Alfredo.

De ahí nació la inquina; España era espuria, apócrifa, gris y divorciada. Constituía pues una salida de tono lo del Madrid, una petulancia, un pobre de solapas vueltas y a la vez pretencioso

Y así, casi sin saberlo, el níveo, blanco impoluto del Madrid se convirtió con el devenir histórico en el paradigma de la polémica.

Ahora hay escaramuzas, García sostiene un pulso con Mendoza, Ussía es sólo una anécdota y el césped resistirá el nuevo alzado del Bernabéu; pero todo ello es, insisto cuasi doméstico, accidental.

Y allá agazapados, con ojillos malayos de ministro de Cultura y sonrisa de conejo, los barcelonistas, que van a hacer una mesa redonda en el Foro Samitier para tratar del cero a cinco.

La transición amigos, se cerrará cuando el Madrid baje a Segunda; los ponentes de nuestra última pepa, olvidaron por decreto el descenso.

Felipe Garcia Casal . Coronel de Infantería (R)

felipegarciacasal@gmail.com

Sanjurjo murió, no cierren periódicos

Sanjurjo contribuyó a la instauración de la Segunda República española. El marqués del Rif, un navarro aguerrido y promovido a la nobleza por Alfonso XIII, lideraba a la Guardia Civil ya con la República, después de que el monarca embarcara por Cartagena para “evitar un baño de sangre” entre españoles. Todo un visionario.

En Arnedo, la Rioja, hubo una manifestación de obreros del calzado y la represión de las fuerzas dirigidas por Sanjurjo fue extremadamente dura y causante de once víctimas mortales.

Sanjurjo cayó en desgracia y ahí, cuentan algunos historiadores, empezó su inquina contra la República que él mismo contribuyó a instaurar.

En Agosto del 32 se rebeló, en lo que fue conocido por “la sanjurjada”, por su nulo apoyo y posterior fracaso.

Fue condenado a muerte e indultado.

Hubo episodios semejantes al expuesto, como el de Casas Viejas, y la tremenda directriz del propio Azaña a las fuerzas del orden : “tiros a la barriga”.

En un barracón se refugiaba el delincuente Seisdedos junto a hombres y mujeres.

El primero de los casos y la paranoia de los dirigentes republicanos llevó a la promulgación de la Ley de Defensa de la República.

Una de sus principales consecuencias fue el cierre de cien periódicos y otras aparentemente inconexas, como la incautación de bienes y la expulsión de la Compañía de Jesús.

El masón Casares Quiroga trató de calmar a editores y periodistas pero aquello solo fue una engañifa. Se cerraron más de cien periódicos de todo signo pero en mayor cantidad los de tinte conservador.

Resulta curioso recordar que el ministro franquista de Información y Turismo, Fraga Iribarne, fue el primer aperturista en cuanto a libertad de expresión .

Sin embargo pasaría a la historia de los medios de izquierda como el hombre de “la calle es mía”, frase apócrifa y fuera de contexto. Pronunciada según aquéllos, como consecuencia de los sucesos de Vitoria en los que intervino la entonces llamada Policía Armada.

Los glosados anteriormente son silenciados. Así se escribe cierta historia.

El anuncio de Sánchez de embridar a los medios propagadores de bulos es toda una declaración de intenciones. Pero para eso ya existe el Código Penal o la norma que sea pertinente según la gravedad o error de la publicación.

¿Estamos ante un remedo de la Ley de Protección de la República? Si a las familias convencionales se las tritura a diario, se las ridiculiza, se les trata de desposeer de sus hijos “que son del Estado”, por qué hemos de crear unas leyes “ad hominem”, aunque el “homo” sea el presidente del gobierno?.

Mala cosa es la mordaza, el bolígrafo temblón, la llamada de madrugada inesperada o el burofax amenazante.

Los digitales eran un oasis de libertad que se empieza a extinguir porque el miedo es libre.

Tengo para mi capote, que si a Bogart siempre le quedaba Paris, a muchos otros nos quedará la multicopista y el graffity. O sea, la pintada de toda la vida.

Progreso le llaman. Abandonaron la mesura y el respeto cuando les interesó, ahora acuden amenazantes al BOE.

Ya lo dijo Balldovi, “menos declaración de intenciones y al BOE”.

Hay que joderse.

Felipe García Casal

felipegarciacasal@gmail.com

¿Puede un presidente de gobierno ser maleducado?

Puede, pero no debe, porque la educación como la cortesía son herramientas puestas al servicio de los hombres para facilitar la convivencia y hacerla más grata y menos peligrosa.

Casi todos lo entendemos, no obstante surgieron teorías políticas que difundieron profusamente, que eran remilgos de clases dirigentes para oprimir a las clases desfavorecidas.

Y acudieron a los aliados ( no incondicionales, hay cash de por medio ) , las inevitables televisiones, producciones fílmicas anglosajonas, obras de teatro, centros educativos etc que han contribuido desde décadas atrás a eliminar cualquier vestigio de buenos modales.

Alguien escribió hace tiempo un librito “ El florido pensil” que tuvo tanto apoyo publicitario que para sí lo hubiera querido Sonsoles Onega, la hija de Fernando, prohombre de la prensa franquista y al que el propio Franco prohibió bailar, como a todos los españoles.

No obstante a Sonsoles le han otorgado un premio literario importante. Faltaría más.

“El florido pensil”, que no leí, imagino que sería una burla pretendidamente quevedesca, de la educación recibida por los alumnos de antaño, que derivó en costumbres tan aborrecibles como el respeto a los demás, empezando por los ancianos, ahora especie a exterminar.

Y vamos a lo que nos ocupa : hay distintas especies de maleducados, múltiples y heterogéneas, sería difícil hacer una clasificación completa.

Reduzcamos a tres para abreviar: el ineducado, es decir carente de buena o mala educación; el maleducado, aquel que recibió una educación diseñada para la ofensa y la lid con el genero humano; y finalmente, aquel que sabe ser educado pero no quiere serlo.

Este último es el conocido como falton, en lenguaje de la calle, el macarrilla, que disfruta molestando porque algo busca.

Evidentemente Sánchez es un hombre instruido, aunque no ilustrado. Hombre de números impartidos en la universidad. Sabe lo que es correcto y lo que no, no cabe en su comportamiento en la entrega del premio Cervantes, la eximente o la atenuante de ignorancia insuperable, como al anciano de la escopeta. En este caso miedo insuperable.

Sánchez sabía lo que hacía al recibir al rey de España con las manos en los bolsillos, hasta que la gente se lo recriminó a gritos.

Sánchez ha roto la baraja y no sabemos con certeza qué busca.

Ha levantado un muro que según su arquetipo de Arcadia Feliz, divide a los españoles en fascistas irredentos y votantes socialistas, a los que asiste la verdad eterna bajo su egida protectora.

Cervantes no se merecía este trato. Luchò por su patria salvando al mundo libre de la barbarie otomana y escribió páginas gloriosas, históricas y literarias.

Fue el paradigma de hombre de armas y de letras, un oximoron, para la izquierda radical.

Era guerrero y tremendamente educado.

“La sciencia no embota la lanza, ni hace floxa la espada en la mano del caballero” decía con acierto el marqués de Santillana.

Pero qué le importan a Sánchez estas cuestiones….

Lo suyo era mostrar a las cámaras que el jefe del Estado y de Gobierno, son coleguis al mismo nivel.

¿Y el rey?, pues muy bien, gracias.

Hemos pasado de un Campechano follandron y con cojones a un Preparado, más frío que la picha un pez.

Señor, usted es usted y sus circunstancias, y sus circunstancias son reales, heredadas y transmisibles, es VM es rey de España.

Yo no digo que apele a la Guardia Civil, como hizo vuestro bisabuelo, porque igual se lleva usted un sofocón como su egregio antepasado en el 31, al obtener la respuesta del general Sanjurjo: “Majestad, en este momento no puedo garantizarle la lealtad de la Guardia Civil”.

Sanjurjo era su Director General.

La cosa no es perentoria, pero es incesante, progresiva y empieza a ser irrespirable.

Hágale llegar al “reflexionante” Sánchez, su malestar por un desafuero tan evidente como garrulo. El silencio como los refranes a veces son certeros y otras, no.

Mejor una vez colorado que cien amarillo.

La moderación política no debe confundirse con inacción. Diplomacia versallesca, juegos florales….pero hágale saber al “dolido y enamorado” Sánchez que al rey de España no se le recibe con modales, intencionados creo, de patan, de hortera de bolera.

Si VM no le concede importancia, recuerde lo dicho por el maestro Ortega y escrito por este su servidor, y sobre todo y por encima de todo, de su patria.

Su augusto padre, ya lo conté en otra ocasión, expulsó de un acto en la Escuela Naval de Marín, por no levantarse cuando sonaba el himno nacional, a una periodista.

“Si la Reina de España se levanta usted también y si no abandone el acto”

Al sátrapa Chávez, tres cuartos de lo mismo.

El silencio puede ser exponente de clase o no.

Hoy ha sido una cuestión de estética y educación, otro día del patio de corrala en que se ha convertido España. O a mi al menos me lo parece.

Felipe García Casal. Coronel de Infantería ( R )

felipegarciacasal@gmail.com

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