Al Vasco García le dio una pancreatitis en Tailandia. Afección dura y peligrosa y dolorosisima hasta que la farmacopea hace su trabajo paliativo.
Al odiado Ejército español le encargaron la repatriación del enfermo grave a su tierra vasca. No se con exactitud, si natal o de adopción.
El García es revelador y si escarbamos un poco, nos encontraríamos probablemente ascendientes castellanos emigrados en su momento a la prospera tierra vasca , siempre favorecida, como la catalana, regadas ambas con dineros en forma de lenitivo.
España siempre ha sido generosa con sus gentes. Se mezcló en su momento con indígenas dándoles cultura y respetando aquellas costumbres que la dignidad como ser humano, aconsejaran.
La historia está al alcance de cualquiera y no hay que insistir en ello. Solo ser escrupulosos a la hora de escoger autores y editores porque a veces los carga el diablo.
Hay muchos indigenistas sobrevenidos a los que les va muy bien, como el ministro Urtasun.
Si yo fuera profesor de historia, y tratara de interesar a los alumnos en la hazaña del Descubrimiento, empezaría por una historia de amor. Eso casi siempre surte efecto. Les hablaría en primer término de la india Malinche , Cortés y su primo Juan Jaramillo, extremeño de pro. Todo un ejemplo de mezcla de sangres, descendencia y humildad. Tan lejos de comportamientos de anglosajones, soberbios y elitistas.
Pero, y perdón, García es español. Ha sido una digresión inoportuna pero ahí está y no voy a borrar.
A García le ha traído a España y a Vascongadas, concretamente, un avión del Ejército del Aire ( y del espacio) medicalizado.
No debemos cantar como Rubén Darío ninguna oda a los pilotos militares que posiblemente le han salvado la vida y si está consciente, la estabilidad emocional.
Como aquellos guardias civiles y policías nacionales que pedían a gritos sordos, que los devolvieran a Galicia, a Extremadura….
Tenían recelo, y con razón, de ser rematados en el propio centro hospitalario donde eran atendidos de sus heridas casi mortales.
Los políticos y sus terminales mediáticas, sus equipos de desinformación sincronizada, hablan de éxito del Ministerio de Defensa. Pues muy bien, con su pan se lo coman.
Como cuando Zapatero atribuía a su gestión la derrota de ETA.
¿ A quien hay que atribuir ahora que sus congéneres políticos hayan subido como la espuma? Zapatero ya anda enredado en otras cuestiones y no le interesa el tema.
Si las cosas salen bien, como es el caso que nos ocupa, el éxito se debe a la gestión política, si es un fracaso, a los profesionales.
No se que votaría García, si los comicios vascos le hubieran cogido ( me niego a escribir “pillado”), en Vascongadas, pero dados los resultados, y la teoría de probabilidades, me temo lo peor.
Esto es solo una elucubración, lo sé.
El Ejército del Aire, cumplió una misión difícil, que incluye previsión, disponibilidad, ayudas a la navegación, vocación de servicio. Pero nada de esto parece importar a los odiadores viejunos y a las camadas de cachorros adoctrinados por aquéllos y que votan con saña, más que a favor de “Euskadi”, en contra de la opresora España.
Si aquello fue una guerra asimétrica, debieron emplearse los seculares principios de consolidación del éxito, explotación y persecución. Política, psicológica y pedagógica, naturalmente.
Pero nos regodeamos en el indudable y generoso éxito policial y abandonamos la calle, los periódicos, las televisiones, la propia política, pudiendo estudiar la posibilidad de excluir del juego democrático a quienes pretenden romper España. No se puede convencer a un escorpión.
Rajoy pudo hacerlo pero primó más en él , el registrador de la propiedad de Pontevedra. Dicho esto con todo respeto. A Pontevedra y a su notable y honroso oficio. Pero no a su pasividad.
Y ahora tenemos gente con pistola todavía humeante olisqueando poder y más cerca de romper nuestro país.
Enhorabuena a los políticos, rodeados de asesores, sociólogos, comités de sabios, gurús y un sinfín de gente vacua, ingenua o simplemente caraduras a sueldo.
Lo han bordado.
Volviendo a Tailandia y al Vasco García, buen trabajo queridos compañeros del Ejército del Aire. Como siempre.
Un avión medicalizado y no un avión politizado como un Falcon que yo me sé.
Felipe Garcia Casal. Coronel de Infantería ( R ) felipegarciacasal@gmail.com
